El que se compre
Top Spin 3 tiene que saber que se ha de olvidar de todo lo que había aprendido hasta ahora en los anteriores juegos de tenis. Ya no sirven las interminables sesiones que uno haya dedicado a
Virtua Tennis, Smash Court Tennis o
Pete Sampras Tennis, el título de PAM Development es algo revolucionario, totalmente nuevo y esto es bueno y malo a la vez. Bueno porque no hay simulador que ofrezca una experiencia más realista que éste. Malo porque no se trata de un juego al que echar partidas rápidas recién comprado. Hay que dedicarle horas para darse cuenta de la increíble profundidad de la que ha sido dotado.
Y bien, ¿dónde encontraremos todas las novedades? Especialmente en lo que se refiere al sistema de juego.
Top Spin 3 se maneja de una forma radicalmente diferente a la de cualquier simulador de tenis. Mientras en estos últimos con tan sólo pulsar el botón de lanzamiento se movía la raqueta para lanzar la bola, ahora el tiempo que lo presionemos indicará la potencia del tiro. En este caso, cuando apretemos el botón

empuñaremos la raqueta y la moveremos hacia atrás y, cuando lo soltemos, remataremos. En nuestro primer partido no daremos ni una con total seguridad. Será indispensable recurrir a la Top Spin School para conocer todos los movimientos del juego. Algo parecido a lo que ha pasado hace poco con la versión para Wii de
Pro Evolution Soccer. Y como en éste, progresivamente iremos mejorando nuestra técnica.
El realismo de
Top Spin 3 no tiene ningún rival en el género. Este nuevo sistema de control hace que el posicionamiento y el tiempo que mantengamos pulsado el botón sean claves para realizar lanzamientos solventes. Mientras que en otros juegos, ya sea
Virtua Tennis o cualquier otro, apenas importaba cómo y dónde ejecutábamos el lanzamiento, aquí variará notablemente el resultado. Se notará especialmente si llegamos forzados o tendremos puntos excesivamente largos si no sabemos dominar bien la técnica y realizamos disparos normales. Más o menos lo mismo ocurre con los saques. Mientras que en la mayoría de juegos teníamos una barra que indicaba la potencia, aquí ésta desaparece y se implanta el sistema anteriormente comentado. Además, existe una forma alternativa de realizar los servicios. Para lanzar hacia arriba la bola, deberemos mover hacia abajo el
stick derecho y, para rematarla, moverlo a continuación hacia arriba. Existen una serie de variaciones en estos comandos que implican realizar lanzamientos con efecto o dejadas.
Hasta aquí, todo lo que hemos comentado puede haceros pensar que estamos ante el simulador de tenis definitivo y, de hecho, lo es. En este sentido no tiene rival, como tampoco lo tiene la saga
Virtua Tennis en el campo de los
arcades. Sin embargo, tiene algunos defectos. Principalmente, que es un juego muy exigente pero que sabe recompensar al jugador que le eche no menos de 15 horas. En el modo “Carrera”, que comentaremos a continuación, no hay una curva de dificultad clara. Sí existen diferentes niveles de dificultad, pero poco importará que estemos disputando un torneo amateur o la final del Roland Garros, nos costará lo mismo. Además, aunque cada tenista tiene su estilo de juego particular, lo cierto es que será bastante habitual que nos encontremos con algunos que nos devolverán absolutamente cualquier golpe. Y aunque no será excesivamente difícil deshacernos de ellos, alargan los puntos hasta la eternidad y acaban resultando bastante tediosos.