Análisis
Punto de break
Volea ganadora de 2K Sports. La franquicia de tenis más real vuelve a escena para llegar a lo más alto del ranking de ventas. ¿Lo conseguirá?
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 18/07/2008 03:48
Modelando un deporte
Los tenistas recreados son perfectamente identificables, desde el físico hasta su estilo denota que el trabajo desarrollado en este apartado es satisfactorio. Quizás se podían haber esforzado un poco más (Federer recuerda fuertemente a Quentin Tarantino en varios compases del juego), dejando patente que no han explotado el potencial gráfico todo lo exigible. En cuanto a las animaciones, muy bien salvo momentos puntuales. Han intentado añadir tantas animaciones y tan variadas que al hilvanarlas unas detrás de otras se producen saltos y algunos movimientos están desacompasados. Resumiendo, los modelados de jugadores cumplen, pero sin resultar sorprendentes, y las animaciones podían estar un poco mejor enlazadas. Suficiente para el usuario que quiere un juego de calidad, pero sin ser un referente técnico.
El editor incluido puede parecer muy simple al principio, pero cuando hemos definidos los primeros rasgos de nuestro avatar tenístico, se descubre la opción de “esculpir” el rostro a nuestro antojo. De una manera muy similar a la pantalla de presentación de Super Mario 64 donde podíamos pellizcar y estirar partes de la cara, aquí podremos modelar el rostro a nuestro antojo. Las opciones para la ropa y accesorios serán mínimas en un primer momento, por lo que tendremos que visitar el centro comercial más adelante y gastarnos los puntos conseguidos en el modo “Carrera” para personalizarnos como es debido.
El que intente recrear a Nadal con el editor que se vaya armando de paciencia porque no es nada fácil. Después de la euforia desatada post-Wimbledon, el editor se queda corto para representar al manacorense en pantalla. Esta exclusividad no eclipsa la calidad del título, pero si la emborrona para el mercado español. Además se hecha en falta a Ana Ivanovic, la número uno femenina, quedándose corto el repertorio de tenistas disponibles.
Las pistas están recreadas con todo lujo de detalle, sobre todo de las que tienen los derechos, como es el caso de Roland Garros. El público, los jueces, los recogepelotas y las superficies de juego cumplen para recrear y fomentar la ambientación que el juego requiere. Se han creado muchos escenarios que están inspirados en los Master Series del circuito profesional, con su ornamentación y parafernalia para que el espectador sienta que está luchando en la Carrera de los Campeones (los cuatro Grand Slam, los nueve Master Series y las cinco mejores actuaciones de cada tenista).
La banda sonora licenciada (unas pocas canciones comerciales) sólo suena en los menús, dejando para los partidos los efectos de sonido, gesto que agradecerán todos los que jugaron a Virtua Tennis 3 y sus martilleantes composiciones. Los gemidos, botes de pelotas y chirridos de las zapatillas con las superficies suponen el perfecto acompañamiento para una disciplina deportiva tradicionalmente silenciosa.
Raquetazos y dejadas
La conjunción de botones, gatillos y sticks (a veces de manera simultánea) permitirá un abanico de posibilidades dantesco. Pero la mecánica principal de juego se puede resumir en tres pasos. Una vez que la pelota viene hacia nosotros, primero deberemos posicionarnos cerca de su trayectoria, la distancia y la velocidad que llevemos influirá en el raquetazo resultante.