Análisis
I won't let you die
Atlus vuelve a la carga con la serie Trauma Center gracias a la primera versión de nuevo cuño para Wii.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 13/12/2008 13:55
Tras publicar Trauma Center: Second Opinion en agosto de 2007, Atlus vuelve a la carga con un título verdaderamente nuevo para Wii. Second Opinion fue concebido como una conversión con pequeñísimos añadidos del original Trauma Center: Under the Knife de Nintendo DS y por ello recibió ciertas críticas de aquellos usuarios que no veían con buenos ojos la reutilización de material jugable para el estreno de la serie en Wii. El otro aspecto polémico de Second Opinion provino del hecho de que el título se jugaba de una forma "plana", sin incluirse una tercera dimensión que por ejemplo nos permitiera incidir en la profundidad de un corte. Jugar sobre una pantalla táctil con un Stylus resultaba más intuitivo que realizar ese mismo movimiento a distancia sobre la pantalla de tu televisor mediante el puntero IR del mando de Wii. Indudablemente había que ponderar la necesidad de modificar completamente el sistema de control, además de valorar si esa complicación añadida no intimidaría más que beneficiaría al conjunto. Pese a todo Second Opinion resultó un título entretenido, especialmente para los usuarios que no habían jugado al original.
No queremos dejar pasar la oportunidad de criticar el increíble retraso que ha acumulado Trauma Center: New Blood. Este juego apareció en Estados Unidos el pasado 20 de noviembre de 2007 y no ha sido hasta más de un año después, el 28 de noviembre de 2008, cuando ha llegado a nuestro país. En ciertas ocasiones se alude a motivos estratégicos y de marketing para mover las fechas de un juego, aunque entendemos que esta medida no es de recibo debido al escaso catálogo de la consola y en cualquier caso al abultadísimo retraso.
La trama de New Blood arranca con relativa calma. En el bello paraje de Alaska, un par de prestigiosos médicos prestan sus servicios alejados de todo el ruido de las grandes urbes. El hospital Montgomery Memorial, ubicado en las cercanías de Fairbanks, acoge a dos médicos que pronto serán devorados por las fauces del destino. Markus Vaughn parece renegar completamente de su pasado y resulta bastante chocante que sus habilidades, que incluyen el poderoso toque curativo que también poseyera Derek Stiles en el original, parezcan desaprovechadas en un territorio donde los máximos peligros son el ataque de un oso gigante o el derrumbamiento de una iglesia en construcción. Por su parte la doctora Valerie Blaylock no queda demasiado rezagada en cuanto a obstinación y capacitación, aunque de momento se ve incapaz de aprender toda la brujería detrás de la técnica del toque curativo. La atracción profesional hacia Markus es obvia y, aunque dispongan de personalidades bien diferenciadas, sin duda el destino de uno parece influir en el otro.
La aparente tranquilidad de Markus se verá interrumpida cuando el pasado le atropelle y le reclamen desde el Instituto Médico Concordia. El doctor Wilkens aludirá a Estigma, una peligrosa enfermedad, y le instará a regresar a "casa". Antes de ese momento, Miles Hoover, el director del Montgomery Memorial, ya avisará al doctor Vaughn del requerimiento mediante orden directa del Concordia. Pese a su obstinada negativa a obedecer la orden directa, el pasado alcanzará a Markus antes de lo que espera con la irrupción de una misteriosa enfermera llamada Elena Salazar que combina juventud con talento. Esta jovencita parece conocer a Markus, aunque éste no la recuerde, y pronto descubriremos el misterio detrás de esta relación, así como los sorprendentes acontecimientos que llevan a Markus, Valerie y Elena de vuelta al Concordia.
La misteriosa enfermedad Estigma, su origen y el carácter de amenaza letal, así como las conspiraciones y la irrupción de una nueva sociedad que trata de erradicar este mal conseguirán que la trama gane en interés respecto a otras entregas de la serie. El título incide más en el desarrollo psicológico de personajes y además se incluyen ciertos guiños inevitables a las populares series de médicos.
Como primera novedad del título debemos mencionar que New Blood nos permite, salvo en casos puntuales, escoger entre ambos doctores a la hora de operar. Pese a que Second Opinion también introducía un segundo personaje, Nozomi Weaver, no se nos ofrecía la posibilidad de escoger libremente entre ambos personajes. Una vez que Valerie consiga descubrir su toque curativo, notaremos cómo ambos personajes ofrecen una ligera variación jugable. Sus poderes no coinciden exactamente, y mientras que nuestra doctora mantiene las constantes vitales de los pacientes, Markus ralentizará el tiempo como antes lo hacía Derek Stiles. De esta forma también se ofrece duración añadida al rejugar las operaciones que permitan selección de cirujano con cada uno de los dos protagonistas.