¿Técnicamente a la altura?
El acabado técnico de TCNYC es uno de sus puntos fuertes. Los gráficos vistos en True Crime New York City son impresionantes, luciendo unos modelados y texturas tan realistas y bien definidos que es difícil toparse con algo así. No llega a la calidad visual de MGS 3, RE4 o GOW, pero desempeña un papel más que satisfactorio. El mapeado destila esa atmósfera propia de Nueva York, impresionándonos tanto por lo fielmente plasmados que están como por su enormidad. Si los programadores ya habían conseguido plasmar Los Ángeles de forma elogiable, esta vez se han salido con la recreación de Nueva York. Edificios, carreteras, calles, monumentos y todo lo que podemos ver en la ciudad de los rascacielos cuenta con un nivel de detalle muy alto, que conseguirá sumergirnos en la urbe neoyorquina de pleno. Las animaciones, en las secuencias de vídeo, son dignas de alabanzas, sobretodo las expresiones faciales y corporales de los personajes. Durante el juego ya no son tan convencionales, puesto que se aprecian alarmantes bajadas en la tasa de imágenes por segundo, y el movimiento de los transeúntes, e incluso el del propio Reed, no son todo lo brillantes que cabría de esperar.
Vehículos, armas y demás presentan una física bastante realista, lo que da más credibilidad al título, además de lo viva que está la ciudad, con peatones, tráfico y en general ese ambiente neoyorquino. Los efectos como el viento, que llega a mover papeles y basura tirados por el suelo, las explosiones, el rompimiento de objetos y todo el conjunto no desmerecen al resto del apartado, y la iluminación se comporta de manera eficiente. Como principal pega, las ralentizaciones y en general la lentitud con la que se "mueve" el juego, y la verdad es que, lo queramos o no, PS2 ya no está para estos trotes, y a penas puede soportar toda la bestialidad gráfica que supone este DVD.
Sonoramente True Crime New York City está a la altura de su predecesor. Más de 60 canciones, que pueden ser escuchadas por medio del sistema de radios, son éxitos de raperos como Redman, DMX, Danzing y compañía, grupos de Heavy Metal, Rock, Disco, Pop y todos los estilos de música que se escuchan a día de hoy. La variedad de temas musicales, a pesar de ser extensa, no alcanza la de GTA, ni tampoco su calidad. El doblaje se lleva la palma, con actores del calibre de Laurence Fishburne, Traci Lord o Chris Walken, y los diálogos están muy bien llevados, tal y como en las mejores películas de cine negro. En reiteradas ocasiones oiremos gran cantidad de tacos como... en fin, no es el lugar más apropiado para mencionarlos, pero ya os imagináis. Respecto a sonido FX, TC2 manifiesta una calidad respetable, ofreciendo un buen repertorio de audiciones como golpes, disparos, motores, pasos entre otros muchos. En fin, poco más podemos decir de un apartado que, como habéis podido apreciar, se muestra muy sólido, y bastante mejor que el jugable. Eso sí, hemos visto trabajos más depurados en PS2, que conste.
Conclusión
Está claro que no estamos ante uno de los grandes del género, ni tampoco ante un juego que vaya a hacer historia, aunque lo que sí podemos asegurar es que True Crime New York City es un alarde de diversión para todo amante de los simuladores de mafioso y de la acción en general. Como bien decía nuestro compañero Sebas Liquid en el
avance del juego, lo peor que esperábamos de él era que las apariencias volvieran a engañarnos, y en parte lo han hecho. Este DVD se antojaba como uno de los más atractivos, pero su mal control, la falta de originalidad, los pequeños fallos gráficos y los odiosos tiempos de carga desvían a New Yok City de los puestos más destacados en el catálogo de la bestia negra de Sony, que ya están demasiado caros a día de hoy. Siguiendo la guía de puntuación de Viciojuegos este es: "un gran título, con muchas virtudes y pocos defectos que, aún sin llegar a ser de los más grandes, sabrá divertir a todo aquel que le dé una oportunidad" así que está en vuestra mano el probarlo o no. De todas formas si se mira con lupa y minuciosamente puede que decepcione a los paladares más exigentes, aunque si te sientes atraído por la propuesta, eres fan del género y sabes perdonar los fallos técnicos no te lo puedes perder.