Aunque el ser un guerrero no quiere decir que no podamos usar magia. Nos veremos obligado a hacerlo en algunas ocasiones en las que usar nuestra espada suponga un gran riesgo por la posibilidad de recibir algún golpe. La base del sistema de magias viene dada por los objetos mágicos, a través de los cuales se canalizará nuestra energía vital para crear distintos ataques. Podremos encontrarlos en forma de colgantes, anillos e incluso pergaminos; conseguirlos no será fácil ya que no abundan mucho por el juego.
Con cada objeto realizaremos una magia diferente, pudiendo combinar los objetos entre ellos para conseguir nuevos y demoledores hechizos. Evidentemente si no tenemos nuestra energía vital desarrollada, usar esto no servirá de nada.
También se ha incluido un interesante modo online cooperativo en el que podremos jugar algunas partes del juego junto a otros jugadores. Sin embargo no podremos usar nuestro personaje del modo de un sólo jugador; para jugar online tendremos que empezar de cero con otro personaje distinto. El sistema de puntos de experiencia sigue siendo igual aunque es una verdadera pena el no poder disfrutar del personaje que nos hemos estado forjando en el modo historia.
El escenario tampoco será igual de grande que el de un sólo jugador, será una porción de este que aún así sigue siendo bastante extensa. La libertad de juego también seguirá igual, podremos tanto realizar misiones como vagar por el mapa. No existen servidores que alberguen este modo online por lo que algún jugador tendrá que hacer de anfitrión; debido a esto muchas veces si no se dispone de una velocidad de conexión bastante decente será muy engorroso jugar.
Aspecto gráfico y sonoro
En el apartado gráfico nos encontramos con diversos altibajos. A simple vista el título luce de maravilla con unos personajes y enemigos recreados con un elevado número de detalles, unas animaciones muy reales y unos diseños muy adecuados a la época en la que tiene lugar la historia. Los escenarios no se quedan atrás, como ya hemos comentado
Antaloor es inmenso, con sus distintas zonas perfectamente diferenciadas. Todos ellos poseen unos excelentes juegos de luces y unos efectos en los ataques también muy bien realizados. En algunos escenarios el detallismo es extremo, creando una ambientación que pocas veces se ve en estos juegos. Todo esto lo
"pagaremos" una buena cantidad de tiempos de carga entre distintas partes del escenario.
Los fallos vienen a la hora de hablar del motor gráfico. Muchas veces tendremos que
"disfrutar" del abultado
popping que sufren algunos parajes, viendo árboles e incluso edificios aparecer de la nada. Las colisiones tampoco están nada logradas, muchos personajes andarán por debajo del suelo e incluso alguna vez hemos observado que se atraviesan entre ellos como si fueran fantasmas. También ocurren fenómenos extraños, por ejemplo una vez luchando contra un enemigo nos escondimos tras un árbol, este vino a por nosotros y al tocar el árbol se trasladó por arte de magia a nuestras espaldas.
La tasa de
frame-rate tampoco es nada estable, sufriremos muchos bajones cuando nos enfrentemos a diversos enemigos o simplemente cuando estamos paseando por una ciudad algo sobrecargada.