Técnicamente nos encontramos ante un acabado de primerísimo nivel. Tanto el excepcional modelado y animaciones de los personajes, la iluminación, la brillantísima paleta de colores que nos ofrece toda la magia de las selvas sudamericanas, la dirección de las secuencias cinemáticas donde también se emplea Motion Capture, como las materias sonoras brillan a un gran nivel.
Uncharted ofrece algunos de los entornos más bellos vistos en PlayStation 3. Disponemos de texturas de grandísimo nivel, aunque en ciertas ocasiones hemos encontrado un problema en el retraso de la carga de las mismas, algo parecido a lo que ocurría en el Halo 2 de Xbox, que consiguen ofrecer un acabado fotorrealista de los diferentes materiales que componen el juego. Los efectos de iluminación, reflejos en tiempo real, sombreado, también disponen de un nivel notable.
Un aspecto que no nos ha gustado es el movimiento no uniforme de los escenarios al rotar la cámara. Como si la imagen se fragmentara o retrasara en su movimiento, da la impresión de que no se puede mover el conjunto en este tipo de movimientos de la cámara con total soltura. Pese a ello el juego carece de ralentizaciones, y va francamente fluido.
Las animaciones faciales de Nathan, el acabado de su pelo, como se mancha o moja al pasar por ciertas partes del escenario, también son motivos para elogiar a Naughty Dog. Pese a que el nivel del resto de modelados y animaciones faciales también es altísimo, queremos destacar el hecho de que Elena posea una mirada, y un rostro poco creíbles, algo menos humanizados que en el resto de personajes principales. Encontramos una clásica repetición de enemigos, y es que soñar con encontrarnos un diseño único de enemigos resulta utópico. El proceso de captura de animaciones dota tanto al desarrollo del juego, como al de las secuencias cinemáticas de un acabado bastante creíble y humanizado.
Dentro de la interacción con los escenarios nos ha encantado la forma de morir y adaptarse a los entornos de los enemigos caídos. Lejos de desaparecer transcurridos unos segundos de su muerte, podemos ver como la espalda de un enemigo abatido se adapta a un muro, como rebotan contra las construcciones, como saltan por los aires al morir con una granada. Efectos como el humo volumétrico de las granadas, como la tierra salta por los aires tras una explosión, o la dinámica de fluidos resultan francamente espectaculares, y demuestran de forma notoria el salto generacional.
La representación del agua en lagos, ríos, cataratas, o el océano, resulta absolutamente brillantes. El elaborado diseño gráfico de producción se deja ver tanto en el nivel de detalle de los escenarios, las increíbles panorámicas, la variedad de entornos que nos llevan a ver un submarino nazi en mitad de una cascada selvática, templos situados en medio de la jungla, catacumbas oscuras repletas de agua, una colonia española abandonada, un monasterio, iglesias, fortalezas, bases de operaciones, todos estos detalles ejemplifican el grado de superproducción de Uncharted. Nos encontramos ante uno de los trabajos más sólidos de PlayStation 3 en materia gráfica, un juego realmente precioso, con un acabado bastante realista, donde cada centímetro de su superficie posee un acabado único, con suciedad, o detalles que lo alejan del relleno por patrones al que asistíamos en la anterior generación.
El dinamismo de ciertas secuencias jugables distintivas, la espectacularidad de los eventos Quick Time Event, como el hacer volar un vehículo que cae justo a nuestro lado para conformar una plataforma en medio de una catarata, ver amplias panorámicas plataformeras, como escalar el muro de una fortaleza mientras gran cantidad de elementos se derrumban, enlazar con una total suavidad movimientos como caer desde las alturas y agarrarnos a un saliente, hacer rappel con una cuerda y lanzarnos al vacío, descolgarnos desde enormes alturas, resultan francamente espectaculares.
La física del juego también cumple con su papel, aunque respecto a la interacción con los escenarios debemos criticar que ciertos proyectiles y explosivos no afecten a algunos elementos, algo no demasiado realista. En otros momentos podemos ver como destrozamos una vasija de arcilla de un disparo, y como esta se hace pedazos de forma realista.