Análisis
Por mí y por todos mis compañeros
Unreal Tournament 3 nos brinda la mejor experiencia online en PS3 hasta la fecha.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 07/03/2008 00:54
Capturar la Bandera adquiere una nueva dimensión en Unreal Tournament 3 gracias a una espectacular versión con vehículos. Aquí los escenarios son mucho más grandes y es peligroso intentar recorrerlos a pie, más que nada porque enfrentarse a un tanque sin ir montado en algo equivale al suicidio. Por si fuera poco, el portador de la bandera no puede subirse a un vehículo, sino que tiene que engancharse al que pilota otro jugador y dejarse arrastrar mientas va subido en un hoverboard, un artilugio que recuerda al monopatín volador de Regreso al futuro II. La variedad de vehículos hace que sea muy divertido.
Guerra es una de las modalidades de juego más profundas y divertidas de Unreal Tournament 3. Tenemos un escenario con varios nodos repartidos por el área y dos bases con un núcleo, una para cada equipo. El objetivo es hacerse con el control de los nodos gracias a unas esferas de energía y conectarlos con el núcleo enemigo para hacerlo vulnerable. En este momento tenemos que descargar toda la artillería contra él. En el momento que el equipo contrario nos desconecte un nodo, no podremos dañarlo. Hay que estar a muchas cosas a la vez: atacar a los enemigos, atacar al nodo de la base contraria, proteger el nuestro... vamos, que no nos dan ni un respiro.
Por último está Duelo, que es el que queda más desdibujado del conjunto. Consiste en un cara a cara entre dos jugadores que se van siguiendo por el escenario, encontrándose y llenándose de plomo. No tiene mucho más, pero ahí está y se deja jugar de vez en cuando.
Todas estas modalidades dan para mucho y en general son muy divertidas. A lo largo y ancho de los escenarios hay gran cantidad de armas, armaduras, munición y recargas de salud para recoger. Sin duda, lo mejor de Unreal Tournament 3 es la variedad de situaciones en las que se tienen que desenvolver los jugadores. Si uno se topa con jugadores experimentados, sudará tinta en las primeras partidas, pero curte y en cuanto le haya echado unas horas ya empieza a desenvolverse mejor.
El siguiente modo de juego que nos encontramos en el menú es Campaña, un habitual en el género que aquí se puede jugar tanto solo como online. El argumento toma como protagonistas a Reaper, Jester y un grupo de mercenarios que son contratados para poner fin a la amenaza de los Necris, una raza de humanos mutantes. Lo cierto es que no pasa de ser una excusa para la puesta en escena, pero el modo Campaña tiene otros valores. No es excesivamente largo, pero como veremos a continuación queda relegado a un segundo plano con respecto al modo Multijugador online. Los jugadores que se incorporan a este tipo de juegos en general y a Unreal en particular son los que le sacarán más jugo, ya que presenta y explica con claridad las diferentes misiones que se encontrarán en los demás modos. Eso sí, para los expertos al final puede quedarse como un añadido sin más, pero, independientemente del caso, resulta bastante entretenido (tiene cuatro niveles de dificultad a cada cual más desafiante) y merece la pena pasárselo. Es comprensible que carezca de la profundidad del de Call of Duty 4 o Gears of War, juegos cuyo pilar básico es el modo Campaña, pero en general deja buen sabor de boca.
Por último nos encontramos con Acción Instantánea, otro modo offline que nos permite seleccionar el tipo de misión que queramos para superarla junto a nuestro grupo al mismo tiempo que impedimos que el grupo rival consiga cumplir su objetivo. Podríamos decir que es una especie de partida rápida en la que se puede escoger cualquier tipo de enfrentamiento de los que ya hemos visto, pero con personajes controlados por la inteligencia artificial en vez de por otros usuarios.