La conjunción de los dos ataques físicos, unida al hecho de disponer de un motor físico de prestigio como Havok, tratan de ofrecernos los combos más variados y revolucionarios del género de los hack'n'slash. Conforme subimos de nivel a nuestros personajes accedemos a nuevas combinaciones, normalmente de tres pulsaciones. Efectos distintivos indicados para distintos tipos de enemigos, incluso con aplicaciones mágicas o defensivas, otorgan una mayor variedad al conjunto de acciones físicas, aunque sinceramente, no la suficiente profundidad para que le prestemos demasiada atención, más allá de emplear las tres o cuatro combinaciones que nos resulten más útiles.
Debemos emplear activamente los movimientos de parada, aunque no siempre será posible, y esquiva, ya que el intercambio de golpes físicos contra multitudes no conducirá a nada bueno. La esquiva de personajes como el mago, que se teletransporta a toda velocidad, resulta muy espectacular, e incluso consigue romper la balanza y devolvernos a una posición ventajosa.
Como hemos mencionado anteriormente, la utilización de la magia es bastante rápida, favorecida por una rápida asignación del conjuro activo empleando las direcciones de la cruceta digital, que nos permite colocar en los botones frontales los hechizos deseados. Como suele ser habitual en el género la obtención de equipamiento adicional, la evolución de armas, armaduras, y habilidades mágicas, centrará el mayor interés del juego, a la hora de crear un personaje poderosísimo. A través de la pestaña de equipo podremos ver la imagen del personaje y jugar con el equipamiento para ver los cambios físicos aplicables. Podemos acceder al menú de mejoras para el arma, la pantalla de estadísticas que detalla los niveles de nuestro personaje en atributos como la Vitalidad, Maná, Potencia de Ataque, Poder Mágico, Defensa Física y Defensa Mágica, y que determinan a la hora de evolucionar nuestro personaje, la mayor personalización a nuestro favor. Dentro del apartado de conjuros podemos ver los que ya hemos aprendido, con el nivel disponible, así como los que tendremos a nuestra disposición cuando lleguemos a un nivel de experiencia mínimo. La última pestaña nos muestra las diferentes misiones abiertas y completadas.
En cualquier momento de la partida podemos acceder al menú de inicio, con el botón Start, que nos presenta la lista de Combos aprendida, los libros y conocimientos relacionados con la historia y lugares superados, el acceso a partidas salvadas o al último punto de control activado, así como la posibilidad de ver la lista de amigos de Xfire para acceder al chat. A diferencia de otros juegos del género, la forma de recuperar vida y magia no se realiza mediante pociones, si no empleando la habilidad distintiva de los Sombras, la absorción de las esencias enemigas y los orbes que sueltan los enemigos. Estas esencias se convierten en la moneda del juego, y se emplean en el interfaz de comercio. Nuestro personaje será capaz de incluir gemas en las ranuras de las armas para imbuirlas de poderes mágicos, ofreciéndose la posibilidad de desencantar las armas para modificar su personalización. Ambos sistemas, la mejora de armas y armaduras, así como la ausencia de pociones rompen la esencia clásica del género, sin conseguir ofrecer una personalidad sólida y efectiva.
El desarrollo del título es muy lineal, incluso para tratarse de un título de un género eminentemente poco libre en su avance. Escasísimos puzles, pocas secuencias de jugabilidad distintivas, bueno decir pocas puede resultar un eufemismo, consiguen que pese al cambio de entornos, las batallas contra jefes, la obtención de nuevas habilidades, poco a poco vayamos perdiendo el interés por el juego. Este hecho se ve agravado por encontrarnos ante un título, que no posee una duración digna de consideración, en cuatro tardes prolíficas lo completarás, sin que las diferencias entre personajes, mínimas, incentiven a rejugarlo.
En una partida para un jugador podemos reclutar a un amigo en cualquier momento, una opción de agradecer. Se puede agregar un jugador en cooperativo en local, mientras que la cifra a través del online sube hasta tres compañeros. A través de la lista de amigos podemos comprobar quienes están conectados, cuales están jugando, así como chatear con ellos mediante el sistema Xfire, aunque no estén jugando. A través del punto de encuentro podremos ver el tipo de partida y las opciones que se están jugando, el número de jugadores e incluso sus nombres. La inclusión de este sistema Xfire da pie a posibles descargas y expansiones futuras, un aspecto que todavía no está definido. Este sistema posee la pega de tener que registrar una cuenta, y resulta algo engorroso.
Entrando en los apartados técnicos debemos ensalzar el doblaje al castellano por encima de la banda sonora, que aunque cumple con su papel, no llega a cautivar. Más peliagudo resulta el apartado gráfico, que pese a la inclusión de soporte para 720p no deja de esconder un motor bastante decepcionante a nivel de modelado de personajes, variedad de complementos para los jugadores, o carga poligonal en las construcciones. Pese a que encontraremos algunos efectos destacables para algunos hechizos, así como algunas armaduras destacables, los problemas de visualización en algunas porciones jugables, debido al ángulo cenital de la cámara y la profusión de elementos como árboles, el discutible diseño de personajes, o el poco atractivo de las ilustraciones que sirven de hilo argumental comienzan a decepcionar. El motor gráfico, más allá de la resolución empleada, y la calidad de algunas texturas o efectos gráficos, está más cerca de lo que esperaríamos de una producción de PlayStation 2 que del potencial que se le presupone a la nueva doméstica de Sony.
Concluyendo el análisis, y poniendo en la balanza los pros y las contras, encontramos que estas últimas superan en número a las primeras. Ausencia de multijugador local para cuatro jugadores, motor gráfico de pasada generación, desarrollo de personajes poco atractivo, jugabilidad excesivamente lineal y repetitiva, escasa duración y prácticamente nula rejugabilidad, no sirven para compensar la diversión inherente a este tipo de juegos. Pese a la ausencia de competencia no podemos recomendar este título, si no indicaros que seáis pacientes y afrontéis un RPG de calidad como Oblivion, pese a que no ofrezca para nada el mismo tipo de argumentos.