Análisis
Un gran juego para una leyenda de gran belleza
Valores artísticos increíbles. La concepción jugable recuerda mucho a un beat 'em up, tanto que los puristas echarán de menos la exploración.
Por Nibelungvalesti
| Publicado el día 18/07/2005 02:35
Gráficamente, Valkyrie Profile es digno de ser considerado una obra de arte, y es posiblemente el otro gran referente gráfico de los RPG de PSOne junto a Vagrant Story. Sin embargo, Valkyrie Profile se centra mucho menos en hacer un alarde tecnológico, y mediante un uso increíblemente perfeccionado de las tecnologías 2D consigue introducirnos en el universo fantástico en el que se desarrolla la historia.
Lo primero en saltar a la vista es la belleza de sus escenarios, todos ellos pintados a mano con un nivel de detalle asombroso, a medio camino entre los escenarios de las aventuras gráficas tradicionales en 2D y las ilustraciones de cuento fantástico. Los entornos cuentan además con una gran cantidad de efectos de filtro que nos mostrarán lluvia, nieve y otros ambientes distintos, junto con un curioso filtro de emborronado que, combinado con los bellos trazos de luz, dota a todo el juego de una atmósfera irreal, intentando reforzar esa sensación de fantasía. Los escenarios además gozan de una magnífica animación, ya que el desarrollo del juego es mediante un scroll horizontal (la navegación del juego es básicamente la de un plataformas), y en este caso cuentan con múltiples capas de paralaje para conseguir un scroll increíblemente realista que dota a los entornos de una falsa tridimensionalidad.
Los sprites de los personajes merecen también una mención, ya que si bien son pequeñitos, están perfectamente integrados en el escenario, lucen una animación estupenda y están muy detallados, dando una sensación visual muy a la altura de las ilustraciones y los artbooks del juego. Quizá lo más resaltable en este aspecto sea sobre todo que pese a que los gráficos sean en 2D, resultan realistas: no hay un solo sprite mal situado en la pantalla, y todo parece calculado al milímetro para dar una sensación de solidez y de realidad. Como ya se ha señalado, además, la animación de los mismos es sobresaliente, sólo hace falta ver el abrazo de Llewellyn y Millia para darse cuenta del mimo y el esfuerzo puesto en cada cuadro.
En combate se pierde un poco de la belleza general del juego en favor de la espectacularidad gráfica, con escenarios algo feos pero en 3D que nos dan una cámara móvil, y sprites de personajes más grandes pero a peor resolución. Sin embargo, en los enfrentamientos la animación es simplemente de diez, ver a los cuatro personajes lanzando sus ataques a la vez contra el enemigo, el movimiento de las armas, los oponentes volando y cayendo al suelo... la sensación sólo es inferior a la que daría ver eso mismo en un anime. El punto más espectacular de los combates lo ponen sin duda los ataques especiales, que se convierten en increíbles coreografías de sprites y efectos especiales sobresalientes, llegándose a emplear vídeos pregrabados como fondos en varios ataques (el resultado es muy destacado, ver para creer). El único gran defecto en este campo es el uso de la clásica técnica vista en Final Fantasy de colorear varias veces un enemigo para crear distintos oponentes.
Conceptualmente, Valkyrie Profile es sin lugar a dudas grandioso. Quizá no tan coherente y sólido como el colosal diseño visual de Vagrant story, pero al fin y al cabo no se busca un mundo tan realista, serio y oscuro. Kou y You Yoshinari han dotado a los personajes y al mundo de Valkyrie Profile de un carisma visual difícil de olvidar. Cada personaje tiene su aspecto distintivo y perfectamente reconocible, y el diseño de los trajes y las anatomías está muy cuidado. Alguno de los villanos tiene un diseño algo más hortera (Brahms en concreto no parece en absoluto un maestro vampiro), pero en general el título se mantiene a un nivel altísimo en cuanto al arte visual.
Un último e interesante detalle es que la atención visual puesta en el juego no se limita a eso, sino que se extiende también al diseño de los menús, un apartado en el que tri-Ace se ha distinguido desde los tiempos de Tales of Phantasia, diseñando menús simples, intuitivos y con un aspecto visual agradable a la vista. En este caso concreto además se acompaña el texto con una gran cantidad de gráficos, como los enormes y preciosos retratos que acompañan a las conversaciones, o los colosales dibujos de los personajes que aparecen en sus pantallas de status.
Arngrim, musculitos obligatorio. Su final blast es devastador.
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Las animaciones de batalla cuentan con un gran nivel de detalle.
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Los menús son fáciles, intuitivos y bonitos.
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