Análisis
Asesinatos violetas
Replay tenía muy buenas ideas para este juego de sigilo, pero sus fallos hacen que sus escasas virtudes queden en las sombras.
Por Rodrigo Aliende
| Publicado el día 01/07/2009 01:25
Para llevar a cabo nuestra misión contamos con la ayuda de diferentes habilidades. Antes de entrar en las diferentes habitaciones podemos observar lo que nos depara por el ojo de la cerradura. Lo malo es que a la hora de acceder al siguiente departamento habrá veces en las que la escena se corte y nuestro personaje aparezca directamente dentro. Esto es totalmente innecesario y hace que se pierda un poco la inmersión. Igualmente pasa a la hora de subir o bajar por unas escaleras.
Permanecer en las sombras es esencial, pero no siempre hay sitios donde no haya luz, ya sea artificial o natural. En algunos casos podemos recurrir a romper las cajas de fusibles y así cortar la electricidad que alimenta los focos. Esto creará un ambiente oscuro, por donde un asesino ducho como nosotros puede campar a sus anchas y hacer su trabajo correctamente. Por desgracia, se echa de menos poder interactuar más aún con el sistema de luces, como por ejemplo disparar a una lámpara y que la bombilla quedara destrozada y sin poder iluminar. En ese aspecto la ruta que hay que seguir está muy limitada y no deja lugar al jugador para que pueda elegir qué hacer y qué no hacer.
Aunque el arma que Violette más usa es el cuchillo, también lleva armas de fuego. Lo normal es una simple pistola con silenciador incluido, pero a lo largo de la aventura también cogeremos escopetas, ametralladoras y rifles de francotirador. El problema es que desde que disparamos hasta que el enemigo recibe el disparo hay un pequeño retardo inexplicable. Sería comprensible si estuviéramos a varias decenas de metros de distancia, pero es que a un par de metros tarda demasiado tiempo en reaccionar el enemigo.
Hay otro tipo de formas de matar que es aprovechando el escenario. Por ejemplo, si el enemigo se encuentra sobre un charco de agua, podemos conectar la electricidad y que se electrocute, o si está de pie sobre un poco de gasolina, simplemente disparamos y dejamos que el fuego haga lo demás.
Otra de las habilidades que tiene en su mano Violette es la morfina. Durante la aventura iremos encontrando jeringuillas con morfina que luego usar a nuestro favor. Esta droga hace que todo se pare momentáneamente para permitirnos realizar una ejecución incluso por delante del enemigo. Es ideal utilizarla las veces que no podamos flanquear al enemigo ni llegar a él de ninguna forma sigilosa. Una cosa curiosa es que, al entrar en este modo, Violette cambiará de atuendo y pasará a llevar un camisón que recuerda la situación real en la que se encuentra. Además, también está la imposibilidad de recoger las armas que dejan tiradas los enemigos, y es que la munición escasea bastante.
Por último, también existe la posibilidad de disfrazarse de un alto mando nazi para pasar desapercibido, algo que funciona en la teoría. En primer lugar, hay que encontrar un uniforme. Lo segundo es buscar un armario donde poder cambiarnos (también sirven de escondite, simplemente). Ahora entra en práctica la teoría. Una vez estemos disfrazados, una barra aparece bajo el personaje. Cuanto más nos acercamos a un enemigo, la barra se va haciendo más pequeña. Cuando desaparece, seremos descubiertos. Ya así es inútil que nos descubran cuando estamos a varios metros de un guardia, pero aún lo es más cuando pasamos por detrás de uno y salta la alarma a pesar de que él está de espaldas y es imposible que nos vea. Sencillamente es mejor no utilizar los disfraces porque tienen el efecto contrario que el que deberían tener.
VA cuenta también con un simple sistema de experiencia para mejorar las características de Violette. Tan sólo cuenta con tres apartados, que se centran en la velocidad en la que nos movemos mientras estamos agachados, la cantidad de morfina que podemos llevar a la vez y la resistencia ante los ataques de los enemigos. La experiencia se consigue recolectando objetos coleccionables y cumpliendo objetivos ocultos. Por ende, aquellos que sean menos exploradores conseguirán mucha menos experiencia y no mejorarán su personaje.