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Wario dispondrá de una barra de salud que podrá ser recargada con algunos corazones que encontraremos en los diferentes niveles, como hemos comentado anteriormente podremos modificar las habilidades de Wario al ser golpeados por diversos enemigos que otorgarán temporalmente nuevas habilidades a nuestro antihéroe. De esta forma podremos convertirnos en murciélago para volar, debiendo evitar la luz, podremos hincharnos si nos pica una abeja, y flotar hasta que nos choquemos con el techo, engordar y romper el suelo, colarnos por huecos al ser aplastados, rebotar como muelles, convertirnos en zombies para caer a pisos inferiores, ser muñecos de nieve, burbujas, quemarnos para destrozar algunos bloques, en un movimiento casi incontrolable, congelarnos, etc.
De esta forma, y unido a el uso de ciertos interruptores, la destrucción de algunos bloques especiales, y el diseño nada lineal de las fases, tendremos una variedad de eventos a superar bastante original en cuanto a planteamiento y temática, lo que hace a este título un juego de una personalidad propia alejada de otros plataformas sin identidad.
Los tres microjuegos incluidos, como el Wario's Home Run Derby, que nos hará tratar de conseguir el mayor número de Home Run sin ser eliminados, El Tonel Saltarín de Wario que hará que vayamos saltando diversos objetos montados en nuestro monociclo, o la ruleta de Wario que nos propone la recreación de una cara que aparecerá al inicio, sirven de anticipo de los microjuegos de la serie Wario Ware. Estos tres minijuegos nos otorgarán las monedas válidas para comprar en la tienda, ya que las monedas de las fases no serán de curso legal en esos comercios, y sólo valdrán las de los minijuegos, eso sí para jugar a ellos habrá que pagar con monedas de las fases.
Gráficamente nos encontramos con un juego que sin sorprender en exceso con efectos gráficos, y es que los plataformas 2D no volvieron a ser lo mismo tras el Super Mario World 2, cumple con lo esperado al inicio de vida de Game Boy Advance. El original diseño de niveles, los cambios de estado en Wario, la excentricidad en el diseño de los enemigos finales, tanto en el desarrollo, totalmente histriónico e irreverente, como en su apariencia, la estética de los mundos, la paleta de colores, hacen de este título un juego bastante original, lamentamos repetirnos, pero creo que es la principal baza del juego frente a producciones más clásicas, algo que se ha ido acentuando con el paso de Wario al mundo de los minijuegos.
En cuanto al sonido disponemos de unas melodías soul para la intro, con una voz 100% negra, y unos temas bastante alejados de los tonos festivos o selváticos de otros plataformas, sin llegar a la calidad de las producciones de Koji Kondo o de Rare, cumplen a la perfección con su cometido.
Concluyendo debemos decir que Wario Land 4 es un juego ideal para los amantes de los plataformas que desean experimentar con algo alejado del clasicismo de los Mario Advance o los Donkey Kong Country, un juego que pese a su falta de repercusión destaca por su diversión y originalidad.
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