
|
El modelado de los personajes y objetos es excelente, muy bien definido, comparable a Golden Sun o TOZ:MC. El problemilla es que el movimiento por estos elementos en ocasiones se ralentiza; que la nitidez no es óptima, viene a ser lo mismo. Muchos niveles tienen un aspecto envidiable en lo referente a su ambientación y contenido, lo malo es que se cuentan con los dedos de una mano.
Y ya no hay más. Exceptuando los mínimos efectos -que cumplen- podríamos decir que los gráficos tampoco son su fuerte, pero sí se han aprovechado dentro de lo posible.
El sistema de sucesión de niveles es el mismo que en entregas predecesoras; de hecho, exceptuando Wario Land 2, son similares, es decir, cuando completes un nivel pasas al siguiente, pero puedes volver a los anteriores, etcétera; aquí es exactamente lo mismo, hay cinco pasillos que comprenden un cierto número de pantallas y al final, un monstruo.
Lo de los pasillos resulta un poco raro, pero es porque nuestra aventura se desarrolla en una pirámide, que conduce a muchos mundos diferentes. En cada nivel podremos conseguir unas cuatro piezas triangulares que forman una figura cuadrilátera juntándose entre ellas. También un ítem en forma de CD que forma parte de los extras del juego, cada CD que hay en cada nivel es una muestra de la banda sonora, cada CD de éstos es una melodía diferente.
El CD podemos dejarlo donde está, no son objetos indispensables para llegar al final del juego, pero la figura cuadrilátera sí lo es, ya que nos ayuda a abrir la compuerta que lleva al monstruo que nos espera al final del pasillo. Según el pasillo que elijamos, tendremos que recolectar una figura o hasta cuatro para poder abrir la puerta del jefe.
Otra de las peculiaridades de los niveles es que hay que llegar hasta el final, pero para regresar y salir de la pantalla, hemos de activar un interruptor que vuelve a abrir la puerta por donde salimos, pero tiene una bomba que se activa a la vez y tiene un tiempo estimado para explotar. Cuando activemos la bomba deberemos volver al comienzo de la pantalla, en ocasiones muy, muy tedioso, aunque también puede ponernos en una situación muy extrema y peliaguda. Contaremos con nuevos sitios accesibles para que lleguemos más rápido al comienzo, o puede que no, que tengamos que volver por el camino que hayamos venido.
En situaciones especiales, como una pantalla que hay donde está todo bañado de lava y el fuego nos dificulta el paso, al llegar a la bomba y activar el interruptor, todo se congelará y cuando retrocedamos nos será más fácil.
Pero he aquí la verdadera dificultad: para pasar al siguiente nivel deberemos buscar a una llave con forma de fantasma por todo el nivel, que nos acompañará. Es complicado porque este especímen sólo podremos llegar a él cuando se abran las rutas inaccesibles al activar el interruptor, ya que se encontrará por ahí. En dos o tres niveles la llave la cogeremos cuando aún no hayamos activado la bomba y el nivel entonces nos será muy fácil.
Y aún no se han mencionado las monedas, afición de Wario a más no poder. Todo da monedas: enemigos, objetos y las gemas o rupias que hay repartidas por todos los rincones. Los enemigos, además de quitarnos una porción de vida también nos hace perder un poco de monedas. Si recolectamos 10000 monedas en una pantalla, conseguiremos una corona, un objeto especial.
PÁSALO >>
Compartir
|

|