Análisis
La avaricia no rompe el saco
Wario regresa al estilo que le catapultó a la fama: un plataformas 2D en la que su objetivo es forrarse.
Por Juan Palma
| Publicado el día 08/10/2008 01:05
Pero hay muchas más cosas, como lianas para sortear grandes saltos, barras que Wario puede usar para balancearse y saltar más alto, cañones para dispararse hacia donde hayamos apuntado inclinando el Wii-Mote, túneles que hacen que Wario sea más pequeño, rodar aplastados por una piedra gigante, descubrir zonas ocultas chamuscando a Wario o manejar vehículos como una especie de monociclo o un cohete que podemos controlar inclinando el mando. Realmente las acciones son muy numerosas, más de lo que aquí hemos comentado, y en ocasiones únicas para una determinada fase, lo que hace que la jugabilidad de The Shake Dimension sea una de las más versátiles que hemos visto últimamente en Wii, a pesar de su simpleza.
Pero hay un elemento que, por su importancia, preferimos comentarlo aparte. Se trata del cañón acelerador, por llamarlo de alguna manera, es un elemento que cuando Wario se introduce en él, sale corriendo a toda velocidad y no se frenará hasta que choque contra algo que no pueda romper. Durante los efectos de esta supervelocidad, Wario puede arrasar con casi todos los enemigos, correr sobre el agua, subir rampas, saltar más lejos y cambiar de sentido, pero no puede golpear el suelo ni agarrar cosas. Si decimos que este elemento es importante es porque está presente en la mayoría de las huidas de cada fase, y es la clave para lograr la huida perfecta, aunque también lo podremos encontrar en otros lugares para permitirnos conseguir tesoros ocultos. En The Shake Dimension tendremos que hilar muy fino para conseguir determinados secretos o misiones, y eso pasa por utilizar bien estos aceleradores y por conocerse bien cada mapa para aprovechar bien las rutas creadas específicamente para recorrerse usando este medio.
Desde la pantalla de selección de mapa podremos ver el porcentaje de fases completadas, el porcentaje de tesoros encontrados (recordemos que hay tres en cada fase) y el porcentaje de misiones conseguidas. El juego, como adelantábamos antes, puede completarse en muy poco tiempo, y los jugadores más experimentados comprobarán como no les cuesta demasiado conseguirlo. Pero esto solo es una ilusión inicial. Una vez completado el juego por primera vez, veremos que tenemos completadas algo más de dos terceras partes de las fases del juego. Resulta que existen fases secretas que solo pueden desbloquearse tras completar el juego, esto se consigue regresando a algunas de las fases ya completadas para buscar mapas nuevos. Sabremos donde hay mapas nuevos porque saldrán unos destellos en el lugar en donde Wario ha de usar su golpe sísmico, aunque obviamente habrá que buscar ese lugar. Estas fases ocultas si que elevan sustancialmente el nivel de dificultad y añaden muchas misiones cada una, por lo que nos darán aún más juego que las fases iniciales, y elevar la durabilidad del título hacia más allá de las 10 horas, dependiendo de la habilidad del jugador. También podremos volver a rejugar los jefes finales, pero añadiendo misiones, como completarlos sin recibir daño. Y como divertimento extra para quienes todo esto les sepa a poco, existe también la opción de entretenerse un rato decorando el manual de instrucciones del juego con las pegatinas incluidas para tal fin. Insólito, pero cierto.
El diseño es otro de los puntos fuertes del juego. Pese a ser 2D, el juego llega a sorprender pese a quedar lejos de poner al límite la capacidad de Wii. Es de esos juegos cuyo aspecto visual es atemporal, creemos que pasarán los años y no envejecerá. ¿Los motivos? Todo está diseñado como si fuesen dibujos animados hechos a mano, tanto personajes como escenarios, aunque sin llegar a ser cell-shading. Este trazo de dibujos animados se ve complementado con unas animaciones asombrosas, especialmente para Wario, que cuenta con una cantidad increíble de cuadros para las decenas de situaciones que protagonizará, y además con mucha fluidez. A pesar de que los personajes pueden dar el aspecto de estar "pegados" encima de los escenarios, descubriréis que el resultado es excelente ya en los primeros minutos de juego. Si alguien pensaba que los gráficos 2D ya están anticuados, que echen un ojo a The Shake Dimension.