Análisis
De profesión, pluriempleado
En tan sólo dos días Wario volverá a pasear su enorme trasero por las DS españolas, esta vez con peculiar plataformas de exploración, te contamos nuestras impresiones
Por satsuinohadou
| Publicado el día 06/06/2007 14:53
En los últimos tiempos la figura de Wario, que emergió con gran fuerza dentro de la serie Mario Land, y que tomó protagonismo propio con los plataformas 2D Wario Land, así como con la apuesta 3D: Wario World, ha pasado a ser más conocida por sus apariciones en la serie de microjuegos de Intelligent Systems, Wario Ware. Apadrinando la salida de consolas como Nintendo DS y Wii, y con entregas para Game Boy Advance y GameCube, esta subserie ha destacado por los innovadores sistemas de control que permiten disfrutar como nunca de acciones relativamente simples.
Wario Ware: Touched resultó uno de los títulos de lanzamiento más refrescantes de Nintendo DS, y a falta de alguna secuela, Nintendo ha decidido revivir la experiencia plataformera del anti-Mario con un título que inicia una nueva andadura, distanciándose del enfoque de los Wario Land.
La jugabilidad de Wario: Master of Disguise, como bien indica su nombre, queda intensamente marcada por los diferentes disfraces a los que nuestro bizarro protagonista puede acceder. Sustituyendo a las habilidades robadas de los Wario Land, nos permitirán disparar rayos láser, dibujar bloques y puertas, ver elementos ocultos de los escenarios, iluminar un pequeño campo visual de los escenarios, convertirnos en un barco, exhalar un aliento llameante, o volar por los escenarios.
La justificación para poder acceder a estos disfraces reside en el nuevo objetivo de Wario, un ladrón de guante blanco que utiliza su capacidad de camuflaje para conseguir valiosos tesoros. El arranque del juego nos presenta a Wario tirado en el sillón de su casa, absorto con un interesante programa televisivo donde aparecerá un ladrón de relumbrón. Wario decide interferir robándole al insigne ladrón un poderoso bastón con el que parece poder cumplir la mayoría de sus deseos. Para ello emplea un casco que le permite introducirse en el interior de la "caja tonta".
El desarrollo de Wario: Master of Disguise puede encuadrarse dentro del género de las aventuras plataformeras, con una mayor preponderancia de la exploración, y especialmente superación de puzles, en detrimento de las clásicas secuencias de saltos. Nuestro personaje emplea la varita mágica para dibujar unos trazos en pantalla y acceder a los nuevos disfraces que vayamos encontrando, imprescindibles para superar los obstáculos ambientales y los puzles de dificultad creciente a los que tenemos que enfrentarnos.
Wario cuenta con la oposición del ofuscado ladrón, que trata de recuperar su más preciada posesión, y que ya de inicio en el escenario del transatlántico intercambiará pareceres con nuestro anti-héroe. Wario debe superar un total de diez episodios que lo llevan a lugares tan dispares como el mencionado transatlántico, un museo, una pirámide egipcia, o unas ruinas submarinas.
Para otorgar un componente de variedad y alterar el ritmo de juego, muchos de los objetos a los que tenemos que acceder, estarán encerrados en cofres. La superación de unos sencillos minijuegos nos permitirá conseguir su contenido. Éste va desde gemas que utiliza nuestro bastón para adquirir nuevos poderes, tesoros, e incluso disfraces que resultan vitales para ampliar las habilidades de Wario. Inicialmente comenzamos con el traje de Caco, ideal para saltar y atacar con fuerza. Pronto localizamos el traje espacial que nos permite disparar rayos láser con tan sólo pinchar en el punto deseado de la pantalla táctil.
Picto Wario, con un bohemio traje de pintor francés, es capaz de dibujar cajas, mediante un trazo cuadrangular, así como puertas que nos teletransportan al inicio del nivel o al último punto de salvado. No todo iban a ser ventajas, ya que este artista es totalmente incapaz de avanzar embutido en su traje.
Al trazar el símbolo de una piruleta en pantalla conseguimos transformarnos en un genio, con un visor que nos desvela la localización de falsos muros, plataformas ocultas o puertas invisibles. Con un parecido asombrosos a Akuma, accedemos al Wario capaz de iluminar zonas oscuras, concretamente pequeñas porciones alrededor suyo. El comando para disponer de este traje es un sencillo rayo.
No todas las habilidades hacen uso exclusivo de la pantalla táctil, ya que con el traje de super héroe podemos volar soplando al micrófono de la consola. Debemos mencionar que al derrotar a los enemigos podemos obtener unas gemas de colores específicos asociados a los trajes, que mejoran nuestras habilidades con el disfraz pertinente.