Análisis
Sudar en familia es divertido
Mente, vista, habilidades lingüísticas y, por fin, nuestro propio cuerpo. Te contamos hasta dónde llega la ambiciosa apuesta de Nintendo con Wii Fit.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 30/04/2008 07:50
Nuestra primera tarea en Wii Fit es adoptar un Mii, completar una serie de datos como la altura y la fecha de nacimiento para luego ser pesados, readaptándose estéticamente nuestro Mii a los parámetros reales. También asistimos a una primera sesión calificatoria de equilibrio para determinar nuestra edad Wii Fit. Para los más tímidos, en este caso nos referimos a las féminas celosas de datos tan íntimos como peso, edad, etc., existe la posibilidad de salvaguardar mediante una contraseña sus datos.
Una vez determinado nuestro estado físico en materia de equilibrio, desvío del centro de gravedad, así como especialmente el sobrepeso, se nos ofrece la posibilidad de crearnos un objetivo de reducción de peso en un tiempo a nuestra elección. Wii Fit vela por objetivos saludables, impidiendo rebajas de peso que se consideren perjudiciales para la salud, y nos insta a crearnos objetivos más realistas y progresivos.
Como hemos mencionado, más que potenciar nuestra musculatura o capacidad anaeróbica, Wii Fit trabaja especialmente sobre los hábitos de postura del cuerpo, corrigiendo desequilibrios en hombros, caderas, rodillas, que tienden a acarrearnos efectos muy negativos ante la mala distribución del peso. El fortalecimiento de los músculos que nos deben llevar a conseguir el correcto equilibrio de las caderas, conseguir mantenernos prácticamente inmóviles sobre una rodilla mientras ejecutamos posturas, forzar la respiración para acompasarla con ciertos movimientos, siguiendo en cierta forma las doctrinas del Pilates, son las prácticas habituales que encontramos en Wii Fit.
Desde el menú principal de Wii Fit podemos acceder al registro de nuevos Mii en la rutina de ejercicios, la prueba rápida de quince de los ejercicios incluidos con el producto así como la configuración del juego, que incluye la instalación del Canal Wii Fit y el estado de la Wii Balance Board.
Al igual que ocurriera en Mario Kart Wii, Wii Fit dispone de su propio canal donde podemos consultar datos de progreso sin tener introducido el disco del producto en la consola. Podemos hacer un seguimiento de nuestras sesiones de ejercicios sobre un calendario con vista mensual, comprobar la evolución de nuestro índice de masa corporal e incluso añadir el tiempo dedicado a otras actividades ajenas a Wii Fit. La instalación del Canal Wii Fit también nos permite disfrutar del Test Físico sin necesidad de depender del disco de juego.
La preparación del Test Físico nos permite seleccionar el peso estimado de las ropas que llevamos encima, y mide tanto el centro de gravedad de nuestro cuerpo en estático, para detectar si cargamos más hacia un lado u otro, como la habilidad atlética mediante dos tests de equilibrio seleccionados aleatoriamente. Tras finalizar el examen se calcula nuestra edad Wii Fit y se nos permite sellar nuestra asistencia.
Ya fuera del examen encontramos las sesiones de entrenamiento, que nos presentan un sencillo menú con una hucha que guarda nuestro tiempo de juego diario en un contador llamado Saldo Wii Fit, que sirve principalmente para ir desbloqueando nuevas actividades. Divididas en categorías encontramos el Yoga, Tonificación, Aeróbic y Equilibrio, así como una clasificación de nuestras actividades favoritas en función del número de veces que las hemos repetido.
Wii Fit dispone de dos entrenadores personales, un profesor y una profesora, que mediante unos detallados movimientos a modo de muestra e instrucciones vía voz en un correcto castellano, correcciones en tiempo real e instrucciones escritas, nos detallan el funcionamiento del ejercicio, nos animan y corrigen. Estas detalladas prácticas se aplican a las rutinas formales, mientras que en los minijuegos recibimos una información mucho más exigua.