Análisis
Sudar en familia es divertido
Mente, vista, habilidades lingüísticas y, por fin, nuestro propio cuerpo. Te contamos hasta dónde llega la ambiciosa apuesta de Nintendo con Wii Fit.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 30/04/2008 07:50
En nuestra sesión de testeo de hace ya varias semanas con la versión japonesa os enumerábamos una buena cantidad de eventos que se pueden superar. Ahora, tras haber trabajado intensamente durante diez días con la entrega española, hemos podido entender mejor ciertos eventos que escapaban a nuestra comprensión por cuestiones lingüísticas.
Llegados a este punto, y antes de comenzar a detallar algunas de las pruebas que más nos han sorprendido, muchos se preguntarán en que puede diferir este título de los entrenadores de PlayStation 2 que empleaban la cámara Eye Toy. Wii Fit consigue, combinando el uso del mando del Wii, ocasionalmente el Nunchuk, junto a la precisión de la tabla de ejercicios Wii, detectar si efectivamente estamos o no realizando el ejercicio. Recordaréis, por ejemplo, cuando hablábamos de Wario Wario: Smooth Moves y alguna de sus poses, que podíamos engañar a la máquina colocando el Wiimote en posturas que simularan la correcta realización del ejercicio. El reparto de la presión, los apoyos de nuestras extremidades sobre la superficie de la tabla de ejercicios Wii, el cálculo en tiempo real del centro de gravedad, representado en muchos de los ejercicios mediante un indicador en pantalla delimitado por una zona objetivo de fluctuación, consiguen ofrecer una sensación de precisión sorprendente.
Más allá de que la filosofía de producto de Wii Fit pueda encajar con tu perfil de jugador, la Wii Balance Board es todo un descubrimiento con un enorme potencial que puede combinarse con las características ya conocidas del mando de Wii y el Nunchuk para ofrecer una experiencia de juego revolucionaria. No penséis que nos encontramos ante otra alfombrilla, o ante una simple “báscula”, como algunos usuarios la denominan despectivamente. Sus aplicaciones para los simuladores de esquí, una de las aplicaciones más obvias, juegos de ritmo musical, simuladores deportivos, son muy amplias. La imaginación de los desarrolladores marcará hasta dónde puede llegar este periférico.
La Wii Balance Board también se convierte en el argumento de peso para que el precio de venta recomendado del juego se acerque a los 90 €, una cifra que sin duda resulta asequible si la comparamos con el coste de matrícula y mensualidad de un gimnasio; aunque por otra parte y como hemos mencionado anteriormente, Wii Fit no puede considerarse como un sustituto de un gimnasio. En todo caso 90 € resulta una cifra que ya puede considerarse como prohibitiva para ciertos bolsillos, por lo que el usuario deberá estar muy convencido de las bondades efectivas del producto.
La versión definitiva del concepto Health Pack viene como respuesta al sedentarismo y el sobrepeso, así como a tratar de integrar a toda la familia en un concepto tan directo y saludable. Como cualquier otro método, nuestra constancia y dedicación, unida al resto de hábitos no sedentarios, pueden convertir a este producto en un completo complemento, o por el contrario en un ejercicio prácticamente estéril.
El enfoque de Wii Fit puede considerarse como dual en materia formal y estética. Mientras que las pruebas de tonificación y yoga disponen de un sencillo interfaz de corte realista con el modelo del entrenador/a ocupando toda la pantalla, recreando las rutinas en cuestión, los ejercicios de equilibrio y aeróbic toman prestados a los Miis y ofrecen entornos más coloristas y cercanos a Wii Sports. Podemos seguir las acciones del entrenador desde una vista frontal o trasera a nuestra elección mediante una pulsación hacia abajo en la cruceta digital del mando de Wii.
Quizás el aspecto más atractivo de Wii Fit, algo que hemos notado al enseñar el producto al público femenino, se encuentra en el yoga. Esta disciplina exige la realización de posturas muy precisas, denotando equilibrio, control y potenciando una serie de músculos que no intervienen directamente en lo que entendemos como grandes esfuerzos físicos. Ir siguiendo las posturas del ejercicio, controlar las respiraciones y mantener el equilibrio para evitar que el círculo rojo que representa el centro de gravedad se salga de los límites marcados por el marcador, implica un enorme control muscular y ofrece resultados palpables desde la primera sesión. Pese a que se trata de un tipo de ejercicio no muy exigente a nivel físico, notaremos al día siguiente el trabajo realizado sobre la cintura, abdominales inferiores y oblicuos, así como sobre brazos y piernas.