Análisis
La definición de velocidad
Wipeout vuelve a las consolas de sobremesa gracias al sistema de descargas de PS3.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 18/09/2008 00:01
Si uno echa cuentas de todas las entregas, es evidente que la trayectoria de la saga de conducción Wipeout ha sido, cuando menos, curiosa. A pesar de que hoy en día todos la asociamos con las consolas de Sony, en los inicios también se dejó ver por Sega Saturn, Nintendo 64 y PC. En su generación, la primera PlayStation recibió nada menos que tres entregas, la última de ellas símbolo de la exclusividad que todavía perdura.
Con el paso del tiempo y la llegada de PlayStation 2, Wipeout quedó relegada a un segundo plano con un único juego aparecido en 2002. A pesar de las buenas críticas, la acogida no fue tan cálida como al principio y las naves se guardaron en el hangar durante tres largos años. Se hicieron de rogar, pero volvieron con las pilas cargadas a un sistema que les sentaba como anillo al dedo: PSP, la primera incursión de Sony en el segmento de las portátiles. Pure y Pulse tuvieron una muy buena recepción; prueba de ello son los dos análisis publicados en esta misma página.
Como abanderada de la tecnología de la alta definición, Sony ha recuperado la saga para sus consolas domésticas con Wipeout HD, sólo disponible en el sistema de descarga PS Store. A pesar de ser consecuente con la jugabilidad clásica de la serie, la coletilla del título delata sus intenciones: ofrecer una experiencia visual acorde con los tiempos que corren. Podemos adelantar que lo consigue sin despeinarse al mismo tiempo que hace gala de otras virtudes.
Wipeout HD adapta el formato de las últimas entregas de PSP a las posibilidades que ofrece PlayStation 3. No nos encontramos ante una revolución puesto que ése no es su objetivo; le dejamos ese honor a la entrega que se prepara en formato físico. A decir verdad, a todo el que haya probado algún Wipeout le resultará más o menos familiar lo que nos vamos a encontrar aquí: carreras de naves a velocidad de vértigo, un buen montón de torneos en los que demostrar nuestra habilidad en el pilotaje y, por encima de todo, un desafío en toda regla. Todo aderezado con un apartado gráfico de lujo, por supuesto; más si tenemos en cuenta que es un juego exclusivo de PS Store.
Empecemos por los modos para un jugador. El más interesante y duradero es “Campaña”, un conjunto de ocho eventos de dificultad progresiva, cada uno con un buen número de carreras que debemos superar. Por orden, son Uplift, Warped, Frenzy, Vertigo, Head Rush, Speed Freaks, Dropzone y Meltdown. La disposición de las carreras que hay en cada evento está resuelta mediante un sistema de celdillas hexagonales que recuerda a un panal de abejas. Al principio sólo podremos disputar unas pocas, pero si obtenemos una buena calificación en una prueba desbloquearemos las celdas colindantes. Para poder pasar al siguiente evento no basta con haber superado todos los desafíos; también hay que alcanzar un número de puntos que viene determinado por un sistema de medallas. La de oro otorga tres, la de plata dos y la de bronce uno. En ningún caso es suficiente alzarse con el bronce en todas las pruebas, de modo que hay que aplicarse y apuntar más alto. Cada evento pone en juego más puntos que el anterior, cosa que unida a la dificultad inherente a la saga hace de “Campaña” un modo muy duradero. Además, el paso de un evento a otro desbloquea naves y circuitos como recompensa por nuestros esfuerzos. El sistema de obtención de nuevos diseños para las naves se basa en la fidelidad: si corremos mucho y ganamos con una nave, conseguiremos puntos que se intercambian por nuevos colores.