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X-Blades
Rubia armada y peligrosa
A mediados del año 2007, la desarrolladora Gaijin Entertainment lanzó en su país natal, Rusia, un llamativo juego de acción para PC titulado Oniblade, protagonizado por una chica de pelo rubio de muy buen ver. Pese a que aportó ideas interesantes a la par que una protagonista atractiva, el juego no consiguió destacar en el mercado, aparte de que al lanzarse sólo en su país de origen se mermó considerablemente el número de unidades vendidas. Así pues, a principios del año 2008, Gaijin Entertainment anunció que el juego sería convertido y mejorado para las consolas Xbox 360 y Playstation 3 bajo el título de X-Blades (título que recibió el juego al llegar a los Estados Unidos). La conversión del juego a las plataformas domésticas duró practicamente un año, lo que hacía aumentar la espectación. Las pocas imágenes que Gaijin iba ofreciendo a la prensa acerca del juego eran, cuanto menos, prometedoras y parecía que íbamos a tener un juego de aventuras y acción digno de considerarse como imprescindible.
El lanzamiento de X-Blades se produjo primero en América el 10 de febrero de 2009 y diez días más tarde se lanzó en Europa. Por motivos que aún hoy desconocemos, X-Blades no se lanzó en España, limitándose unicamente a ser distribuido en Francia, Alemania, Reino Unido y, como no, Rusia. Este es el motivo por el cual nosotros hemos tenido que recurrir a tiendas de importación UK para poder conseguir una copia del juego (hoy en día comprar videojuegos por internet es algo casi habitual, y cada vez lo es más). Somos conscientes de que en España existe un gran número de jugadores que estaban esperando el lanzamiento de X-Blades, pero al no lanzarse en España y, por consiguiente, no poder alquilarlo primero para tener una primera impresión, hemos decidido ofreceros un análisis en profundidad acerca de este misterioso juego que, debido a inexplicables decisiones de Gaijin Entertainment, ha quedado definitivamente fuera de nuestro país, para que estéis bien informados.
Argumento
X-Blades es un juego que se cataloga a sí mismo como un título de aventuras y acción, pero la realidad es bastante distinta. Nosotros podemos afirmar rotundamente que X-Blades por encima de todo es un arcade de acción puro y duro, con ligeros toques de aventura y pinceladas de RPG que parece que está tan de moda (los famosos puntos de experiencia se expanden por otros géneros). En este juego, controlamos a un joven y guapa arqueóloga llamada Ayumi, de largo cabello rubio (recogido en tres coletas), con mucha carne y poca ropa, armada con un par de armas cortantes dotadas con el "original" nombre de Gunblades, que en esencia son dos espadas con pistolas en las empuñaduras.
El argumento del juego no es precisamente interesante, dando una profunda sensación de "dejà vu" al tratar temas tan machacados y trillados como las fuerzas de la luz y la oscuridad, demonios cabreados, etc. La protagonista, Ayumi, es una cazadora de tesoros con una chulería y un garbo que provoca indiferencia (a nosotros, claro, porque los enemigos se enfurecen nada más verla). Esta chica siempre acepta encargos por una buena suma de dinero, aunque ahora ha decidido embarcarse por voluntad propia en una peligrosa misión a raíz de un curioso descubrimiento. El mundo en el que ella vive (del que nunca se dice el nombre) está regulado por dos poderosos dioses: el Dios de la luz y el Dios de la oscuridad. Miles de años atrás, ambos dioses mantuvieron una sangrienta batalla, en la que el Dios de la luz salió victorioso, encerrando al Dios de la oscuridad en un orbe mágico. Sin embargo, fue una mala decisión, ya que al hacerlo, el Dios de la luz también fue encerrado en un orbe mágico. Sin el mal no existe el bien, y sin el bien no existe el mal. Los dos orbes en los que estaban encerrados ambos dioses fueron escondidos en unas misteriosas ruínas situadas en un lugar bastante remoto y de difícil acceso. Se cuenta que estas ruínas están custodiadas por feroces criaturas y monstruos surgidos del averno.
Ayumi decide armarse de valor, toma sus afiladas Gunblades y decide enrolarse en la que es, probablemente, la aventura más peligrosa de vida en la que se decidirá no sólo su propio destino, sino el de todo el universo.
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