Gráficos
Pese a que el juego ha sido desarrollado por un equipo europeo, el look es totalmente japonés, ya que toma muchas referencias y detalles más propios de un anime que de un juego occidental, empezando por nuestra atractiva protagonista, Ayumi, sin lugar a dudas lo más conseguido del juego. Aunque su aspecto es más propio de una protagonista de una historia hentai más que el de una luchadora cazatesoros (apenas lleva ropa y complementos en su cuerpo, y encima usa un minúsculo tanga), es un placer verla moverse en pantalla. Sus movimientos son fluídos en casi su totalidad, aunque a veces se producen transiciones bruscas en algunas de sus animaciones. El movimiento del pelo también está muy logrado, moviéndose al compás de sus animaciones sin que haya el menor rastro de clipping. Ayumi puede andar, correr a paso ligero, en sprint, disparar, golpear con la espada, saltar, todo con un buen resultado.
Los efectos de luz abundan en toda la aventura y son dignos de ver. La gran variedad de magias y técnicas que va aprendiendo Ayumi nos plantan en pantalla decenas de explosiones, luces, estelas brillantes, que además proyectan luz real sobre escenarios y enemigos. También dependiendo del lugar donde esté el Sol, las espadas de Ayumi o algunos de sus minúsculos complementos brillarán de forma intensa, dando realmente la impresión de que el Sol se refleja en ellas.
El resto del juego es lo que menos llama la atención. Los escenarios pecan de ser repetitivos, aunque en parte es algo lógico, ya que estamos explorando unas ruínas antiguas, con algunos bosques, playas y poco más. Los distintos escenarios poseen una buena ambientación, con un buen diseño en muchas de sus localizaciones, pero sin llegar al extremo detallista como lo visto en, por ejemplo, Uncharted: El tesoro de Drake. Lo peor de todo es, sin duda, la molesta niebla que suele aparecer en escenarios abiertos como las mencionadas playas o bosques. En lugares cerrados esto no pasa, pero en esas zonas abiertas podemos ver como el horizonte se pierde en una bruma de niebla de color rojo o púrpura (depende del color del cielo en ese momento).
Los enemigos son muy variados, aunque a la larga de hacen repetitivos. Disponemos de una opción dentro del juego llamada "Bestiario" en la que podemos consultar datos de los monstruos que hayamos derrotado, comprobando de esta manera que hay casi una treintena de monstruos diferentes. El aspecto de éstos no resulta ni atractivo ni llamativo por el único motivo de que están muy vistos. Tenemos centenares de juegos en PS2 y en PS3 con monstruos de corte similar. A saber: demonios, magos voladores, criaturas de patas cortas y mandíbulas enormes, bolas de energía que parecen clones de los Ectoplasmas del Castlevania: Curse of Darkness, etc. Ni siquiera los jefes finales, aún siendo de lo mejor del juego en lo que respecta a sus modelados y animaciones, logran llamar nuestra atención, ya que nos recuerdan inevitablemente a jefes vistos en otros juegos.
X-Blades cuenta con varias secuencias de vídeo grabadas en FMV que aparecen en los momentos de mayor relevancia en la aventura. Aquí el juego vuelve a hacer gala de ese look de anime que hemos mencionado antes, apareciendo Ayumi y el resto de personajes o enemigos modelados en cel shading. Por este motivo, estas secuencias son atractivas de visionar, aunque las expresiones faciales son dignas de un juego de la pasada generación (resultan algo estáticas). Disponemos de una opción en el menú principal para poder visionar las escenas del juego que hayamos desbloqueado avanzando en el juego cuantas veces queramos.
Por desgracia, si bien hasta ahora el apartado gráfico se puede considerar como aceptable, el framerate sufre bastantes bajones a lo largo de la aventura. El juego puede llegar a ralentizarse bestialmente si estamos luchando contra una muchedumbre de enemigos y efectuamos magias, disparos, movimientos, etc. y la pantalla se llena de luces, explosiones, enemigos volando por todos lados y sangre salpicando por ahí. Llega a resultar muy molesto y empaña bastante el resultado final. También se pueden producir pequeñas ralentizaciones "porque sí" al ir explorando algunos escenarios sin que hayan enemigos merodeando por el lugar, lo cual resulta realmente extraño.