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Yoshi's Story
Plataformas de cartón
Yoshi, el dinosaurio más carismático de Nintendo, apareció por primera vez como personaje secundario en Super Mario World, para Super Nintendo. Debido a la buena acogida de los jugadores al dino, a finales de 1995 protagonizó la excelente secuela de éste, Super Mario World 2: Yoshi's Island. En el juego, Yoshi debía ayudar a Baby Mario a encontrar a su hermano y volver a su casa.
En 1999 nos llegó a España otro juego protagonizado por el dinosaurio, esta vez para Nintendo 64. Yoshi's Story no sigue el camino de las demás mascotas de Nintendo y no se pasa a las 3D, lo que nos deja con un plataformas de desarrollo bidimensional con un sabor a clásico muy marcado, que recuerda ligeramente a Yoshi's Island. Solo ligeramente, porque ni tenemos la compañía de Mario, ni los objetivos del juego son los mismos.
La historia, infantil y divertida, ya nos deja bien claro qué es lo que tendremos que hacer en el juego. Los Yoshis viven felices en su isla, hasta que un día Baby Bowser la convierte en un libro y rapta al árbol de la felicidad, que daba alegría y deliciosas frutas a los Yoshis. Estos estaban tan tristes que no tenían fuerzas para recuperar el árbol, y pusieron todas sus esperanzas en sus últimos seis huevos, de los que más tarde nacieron pequeños e intrépidos dinosaurios. Viendo el lugar en el que habían nacido, se dieron cuenta de que anteriormente debía ser un sitio muy alegre, y deciden emprender un largo camino para devolver la felicidad a la Isla de los Yoshis, conseguir que deje de ser un libro desplegable y recuperar el árbol de la felicidad.
El juego es un plataformas 2D, como ya he dicho, con unas amplias fases que acaban en un bucle que nos devuelve al principio. Entonces, ¿cómo se superan? Aquí entra uno de los aspectos más originales, que los niveles se basan en la recolección de frutas. Están repartidas por ahí y debemos comernos treinta para poder pasar a la siguiente fase. Según el Yoshi que elijamos de los seis disponibles, diferenciados en el color, una fruta nos dará más puntos y vida que las demás, siendo el objetivo principal. Lo difícil no es pasar de nivel, sino conseguir una puntuación satisfactoria en cada uno y explorarlos al máximo para encontrar corazones que nos desbloquean una fase más complicada dentro del mismo mundo.
Debemos avanzar por un libro (la isla) hasta llegar a la sexta y última página, donde hay que derrotar a Baby Bowser y rescatar al árbol de la felicidad, y para ello hay que completar un nivel por página, o sea que en teoría sólo hay seis pantallas. En teoría, porque los mencionados corazones, ocultos en los escenarios, nos abren otras tres fases más dentro del mismo mundo, por lo que la cifra total de zonas que superar es 24. Podemos jugarlas con 6 Yoshis distintos, en los que varía el color y la fruta favorita de cada uno, que es la que nos dará más puntos al ser engullida.
Los controles son muy sencillos y simples, usamos muy pocos botones, aunque la respuesta no es del todo buena, pero sin llegar a ocasionar problemas graves. Las acciones son fáciles de realizar. Los comandos de acción son los mismos que ya vimos en Yoshi´s Island para Super Nintendo: se mantiene el salto y el revoloteo, que se hacen manteniendo pulsado el botón A y moviendo el joystick en la dirección a la que queremos ir. También seguimos atacando con culetazos desde las alturas, usando nuestra enorme lengua para merendarnos a los enemigos (o a la fruta que queramos recolectar) e incluso lanzando huevos como proyectiles, apuntando a donde queremos que den. Tenemos una nueva habilidad, que es olisquear con nuestra enorme napia para encontrar monedas u otros objetos que estén ocultos a simple vista (Yoshi nos avisa moviendo los brazos felizmente, con un efusivo "¡um, um!"). Estas pocas acciones sirven para moverse con soltura dentro del juego.
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