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Silent Hill 3 para PlayStation 2
El poco tiempo que ha tardado Konami en realizar Silent Hill 3 no ha dañado la imagen de la saga, al contrario, ahora es más tétrica que nunca.
Gráficos: 94 (La ausencia de FMVs no le resta puntos, al contrario. En ocasiones tendremos la sensación de que estamos viendo el filme de Final Fantasy.)
Sonido: 92 (Las escasas melodías del juego son soberbías, los efectos sonoros sobrecogedores, y el doblaje al inglés, perfecto. )
Jugabilidad: 91 (Los puzzles se ajustan al nivel de dificultad y las batallas no son demasiado difíciles. El problema llega con el duro control y la maldita cámara.)
Diversión: 89 (El suspense y la tensión con los que estás todo el rato aseguran un nivel de adicción altísimo. Los extras que tiene el juego invitan a rejugarlo.)
Nota Final: 93 (Personalmente, creo que estamos ante el mejor Silent Hill de la saga. Como juego, sigue teniendo defectos en su duración y en las cámaras.)
Lo Mejor: Su ambientación y el argumento.
Lo Peor: Las cámaras y su corta duración.
Alternativas: En PlayStation 2 tenemos actualmente Silent Hill 2 que está a precio reducido y Project Zero, que pese a ser más corto de lo normal, es un gran juego.
En la pasada edición del E3 pudimos ver las primeras imágenes de Silent Hill 3, y la sopresa no vino por sus espectaculares y sobrecogedoras escenas, sino por la celeridad que se había tomado Konami para mostrar la tercera entrega de la saga. Muchos ya nos temíamos lo peor ya que en un pasado habíamos visto sagas como Resident Evil o Tomb Raider se habían vuelto excesivamente comerciales perdiendo todo su encanto original. Aunque también es cierto que quedábamos unos pocos optimistas que confiábamos en el buenhacer de Konami. Ahora, poco más de un año después del E3 2002, podemos disfrutar de Silent Hill 3, entrega que ya se ha convertido para muchos en la mejor de la saga y por consiguiente, uno de los mejores survival horrors de la historia.
Si por algo se caracteriza la saga Silent Hill es por su enrevesada historia, y en este aspecto, esta nueva entrega no defrauda, situándose al nivel de sus predecesoras. Esta vez controlaremos a Heather, una chica de diecisiete años que se ve inmersa en una tétrica pesadilla el día de su cumpleaños. En ella recorrerá macabros escenarios, matará extrañas criaturas, conocerá a siniestros personajes líderes de sectas que rinden culto a dioses ancestrales, y sobre todo, pasará mucho miedo, hasta tal punto que se planteará si sigue cuerda o no. Y lo peor es que está pesadilla es mucho más real de lo que ella querría.
Todo empieza con la susodicha Heather haciendo unas compras en un centro comercial el día de su cumpleaños. Paseando por los pasillos de los grandes almacenes y viendo los escaparates como una chica normal y corriente, se da cuenta que un misterioso hombre la está siguiendo, al parecer, con intenciones malvadas. Éste se presenta como un detective que tiene información acerca de su nacimiento. Heather, pensándose que es un psicópata o algo parecido se esconde en el lavabo de señoras y escapa por una ventana. Al volver a entrar en el recinto, se da cuenta que está pasando algo raro. Dentro de una oficina, se encuentra una siniestra criatura a la que tiene que matar a balazos para evitar ser devorada. Y así empieza su pesadilla. Vale la pena comentar que el juego retoma la historia del primer Silent Hill (no voy a entrar en detalles, ya que mi intención no es arruinaros el juego) así que todos aquellos que no hayan probado Silent Hill, que lo hagan antes de probar la tercera parte.
Nuestra protagonista es mucho más carismática que Harry Mason y James Sunderland, unos protagonistas un poco insipíduos. Heather es algo descarada, borde en ocasiones, pero se acaba haciendo querer. Por supuesto, también están los típicos individuos como Claudia y Vincent de personalidades psicopáticas, sin olvidarnos, de Douglas, el detective que quiere ayudar a Heather pero, por supuesto, algo esconde. En definitiva, podríamos decir que en cuanto a personajes nos encontramos con más de lo mismo, es decir, escasos personajes, pero con personalidades muy definidades.
Como en todo survival horror, en Silent Hill 3 recorreremos claustrofóbicos escenarios con la única compañía de una radio estropeada que te avisa de la llegada inminente de criaturas infernales. Para matarlas tendremos una amplia gama de armas, desde la típica pistola, hasta una estilizada katana. Por supuesto, cada criatura es susceptible a un determinado tipo de arma. Matarlos no es demasiado complicado (por supuesto, hay varios niveles de dificultad) siempre y cuando la cámara no haga de las suyas con alguna mala toma dejándote vendido ante tu enemigo. Y lo triste es que esto pasa a menudo y en ocasiones llega a ser desesperante. También, como viene siendo habitual, el control es algo duro y poco intuitivo, por lo que acostumbrarse al control llevará su tiempo. La única novedad que incorpora la tercera parte de la saga es la posibilidad de caerse por algunos bordes, ocasionando a veces una muerte instánea. Es recomendable, entonces, ir con cuidado para no caerse. No hay mucho más que comentar en el aspecto jugable ya que estamos ante un survival horror típico.
En todo el juego hay cinco grandes puzzles, el resto son pequeños rompecabezas que requieren, por ejemplo, la combinación de determinados objetos. Como en los combates, al principio del juego se nos dará la posibilidad de escoger el nivel. Creo que lo más recomendable en la primera partida, es coger un nivel medio o incluso bajo ya que la dificultad de los niveles altos es realmente endiablada y demencial. En muchos casos nos tendremos que pasar un buen rato delante del puzzle, anotando cosas en un trozo de papel, hasta conseguir llegar a la solución. Todo esto alarga bastante la duración del juego, por supuesto, si no recurres a ningún tipo de ayuda para resolverlos.
Otra de las grandes virtudes de la saga Silent Hill es la increíble ambientación que se consigue. En esta saga se va más allá del típico susto de esquina y sangre a raudales como en cierto survival horror protagonizado por zombies. Aquí, los programadores juegan con tu mente, con tus pensamientos más profundos, para hacerte pasar verdadero miedo. Además, en Silent Hill 3, han ido incluso más allá de lo que se pudo ver en las anteriores entregas, ahora han introducido un nuevo concepto, la paranoia. Y es que en este juego presenciaremos escenas made in Evangelion. Y por supuesto, no nos olvidemos de la tensión que crea este juego.
En Silent Hill 3 estaremos pegados al mando y no nos querremos separar de él hasta completar el juego. La tensión de la que os hablaba antes hace que te olvides del paso del tiempo y puedas estar un buen rato jugando. Esto también ocurre gracias al confuso argumento, que hasta el final no te da ninguna pista que no sea realmente confusa de lo que está pasando en el pueblo y con los personajes que aparecen en el juego.
El apartado gráfico es de lo mejor que se puede ver en PlayStation 2. Destacan sobre todo las escenas de vídeo generadas en tiempo real, que pese a no ser FMVs, consiguen un resultado visual cercano al de la película Final Fantasy: La Fuerza Interior. Como ya he dicho antes, el juego crea una gran ambientación, y todo gracias al potentísimo motor gráfico de la negra de Sony, y sobre todo, gracias al buenhacer de Konami. En esta entrega, hay una variedad mayor de criaturas, y todas son muy variadas. Lo mismo pasa con la animación de los distintos personajes, que podríamos calificar como "de película".
Akira Yamaoka lo ha vuelto a conseguir. Es cierto que los espeluznantes escenarios logran una genial ambientación, pero no nos podemos olvidar que los efectos sonoros también lo hacen. Y en este apartado, Yamaoka no nos ha decepcionado. Al contrario, ha vuelto a hacer lo que todos ya nos imaginábamos, poneros los pelos de punta con sonidos de ultratumba y lúgubres melodías. Como compositor también borda su trabajo, ya que el tema You're not here, que es el típico tema de la saga con guitarra, luce muy bien como introducción del juego. Desgraciadamente, las voces están dobladas a un perfecto inglés. Las actuaciones de los dobladores muy buenas, pero lamentamos que no se dignen a doblar los juegos al castellano aún.
Como todos los Silent Hill, y en general, como en todos los survival horror, la duración del juego es muy corta. Puede que si fuera más largo perdería intensidad, pero por lo menos agradeceríamos que durase unas doce horas como un Resident Evil, y no siete u ocho. Afortunadamente, y pese a tener sólo tres finales (dos de ellos serios, y un tercer final cómico como ya viene siendo costumbre), los extras que tiene hacen que nos queramos pasar el juego unas cuantas veces más. Según el tiempo que nos tomemos o los enemigos que matemos nos darán un arma especial u otra, y sobre todo, hay infinidad de vestidos para Heather, cosa que se agradece (aunque todo hay que decirlo, el chaleco le favorece).
En definitiva, Silent Hill 3 es un juego imprescindible para cualquier amante de las aventuras de terror; dura poco, pero por lo menos, lo disfrutamos con intensidad. Como último comentario, me gustaría decir que estoy algo molesto con Konami, porque es de agradecer que seamos los primeros en todo el mundo en disfrutarlo, pero acostumbrados a la edición de lujo de la anterior entrega, ésta nos parece un poco mediocre.