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Xenosaga Episode I: Der Wille zur Macht para PlayStation 2
Monolith Software lo vuelve a hacer con Xenosaga, un RPG que transcurre miles de años antes que Xenogears con un apartado técnico regular pero con un argumento sensacional.
Gráficos: 81 (Además de carecer de FMVs el juego posee unos gráficos un tanto desfasados.)
Sonido: 83 (Las voces en inglés son geniales y Mitsuda ejecuta una BSO de ensueño. El problema es que en muchas ocasiones no sonará ninguna melodía.)
Jugabilidad: 94 (El sistema de batallas es muy complejo sin llegar a ser desesperante. )
Diversión: 85 (En Xenosaga poco controlaremos a nuestros personajes, ya que la mitad del juego estaremos en escenas de vídeo.)
Nota Final: 89 (Xenosaga es un juego para minorías, una obra de arte que sólo unos pocos podrán apreciar.)
Lo Mejor: Las larguísimas escenas de vídeo. El tono filosófico que adopta el juego.
Lo Peor: Las larguísimas escenas de vídeo. El tono filosófico que adopta el juego.
Alternativas: No hay nada parecido a Xenosaga en su género.
De como Monolith encontró a Namco
Hace ya unos cuantos años, un grupo interno de desarrollo de Squaresoft creó un juego llamado Xenogears. Es posible que algunos no lo conozcáis ya que sólo llegó a Estados Unidos (y gracias al acuerdo entre Electronic Arts y Squaresoft para llevar juegos a sus respectivos países bajo el sello "Square EA"). Rápidamente, se convirtió en una referencia para todos los que quisieran ir a más en el género, la obra maestra del rol de los jugadores más exigentes y sibaritas, y sobre todo, en un juego polémico que estuvo a punto de ser prohibido en Estados Unidos por su temática religiosa, lo cual tampoco es sorprendente debido al puritanismo de los americanos.
Xenogears empieza como la Biblia, en lo que es un adelanto del profundo tono religioso que adoptará el videojuego. Además, los programadores se basaron en la filosofía y psicología de Sigmund Freud para el guión del juego. De todos es sabido la fascinación que tienen los nipones por la cultura occidental (quizás la ven como algo exótico, más o menos, lo mismo que nos pasa a nosotros con ellos), pero el resultado de este juego, es cuanto menos, sorprendente. Además de su compleja trama llena de conspiraciones, el juego tiene una novedad muy atractiva respecto al resto de juegos de rol: la posibilidad de conducir unos mechas llamados gears.
En el cine, en la literatura, y ahora en el videojuego está de moda crear grandes sagas por partes. Y esa era la intención de los programadores desde el principio. Pero no se llegó a un acuerdo con Squaresoft y el grupo decidió juntarse con Namco y crear Monolith Software. Al fin, se anunció que iban a lanzar para PlayStation 2, Xenosaga Episode I: Der Wille zur Macht, que traducido al español sería La voluntad de poder. Muchos sabréis que el subtítulo del juego es una obra de otro filósofo, esta vez, Friedrich Nietzsche. El juego prometía algo grande, y así ha sido. Pese a que no haya sido lanzado con el logotipo de Squaresoft, sigue manteniendo toda su esencia. El guión está tan elaborado y hay tantos personajes, lugares y organizaciones que sería bien fácil expandir el universo Xenosaga y crear novelas, películas, series de animación y demás productos para explotar la saga al más puro estilo Star Wars.
Todo empieza en Kenya, en algún año sin precisar del siglo XXI. El Dr. Masuda está haciendo una excavación a orillas del lago Turkana en la que encuentra un extraño artefacto, el Zohar, en el cual introduce una llave que hace que el Zohar se alce al cielo y cause una lluvia. Poco más se sabe del destino de la Tierra. Han pasado muchos años y lo poco que se conoce de ella es que una vez, los humanos la habitaron, pero se desconoce su paradero. El juego empieza en el año 4.766 d.C. unos tiempos difíciles para la raza humana porque sufren constantemente el ataque de una raza alienígena llamada Gnosis. Al parecer, se sienten atraidos por el Zohar, pero se desconoce porqué. Para combatirlos, los humanos crean unos mechas llamados A.G.W.S. (Anti Gnosis Weapon System) y los realians, unos androides capaces de derrotar a los Gnosis. Además, se está llevando a cabo el proyecto KP-X, es decir, la creación de un androide súper potente. Ésta es KOS-MOS, una de los personajes del juego que nos sorprenderá escena tras escena con sus poderes destructivos.
Seremos como dioses
En Xenosaga controlaremos a un total de seis personajes. A continuación tenéis un breve resumen de qué papel tiene cada uno en el argumento y cómo luchan.
Shion Uzuki
Si Xenosaga tiene un protagonista, ésta sería Shion, la ingeniera jefa del proyecto KP-X (la creación de KOS-MOS) de la primera división de Investigación y Desarrollo de Vector Industries. Al principio del juego se encargará de probar a KOS-MOS en un simulador. Es posiblemente uno de los personajes más útiles del juego ya que además de tener poderes curativos, puede controlar los poderos A.G.W.S., por lo que se convertirá en una gran aliada.
KOS-MOS
Un androide de batalla creado por Vector Industries para acabar con los Gnosis. Está hecha totalmente de piezas metálicas, cosa rara teniendo en cuenta que los androides más comunes, los realians, tienen tacto humano. KOS-MOS se despertará en los primeros minutos del juego para salvar a Shion del ataque de los Gnosis al Woglinde, una de las naves de Vector. Es una aliada muy útil ya que sus ataques son muy potentes. El único fallo que tiene es que no puede subir a los A.G.W.S.
Ziggy
Hace años era un humano, pero al morir los científicos le reciclaron su cuerpo devolviéndole la vida. Renegando de su vida anterior, Ziggy intenta cambiar sus partes orgánicas por piezas inorgánicas. Ahora es un androide de combate al servicio de la Federación Galáctica. Su actual misión es la de rescatar a un realian especial (MOMO) de las manos de una extraña organización (U-TIC). Pese a que sus ataques son fuertes, no es ni mucho menos un gran luchador.
MOMO
Un realian especial desarrollado para observar y contactar con los Gnosis. Fue creada por el matrimonio Mizrahi, posiblemente los científicos más famosos de la Federación. Es secuestrada por la U-TIC Organization porque al parecer tiene unos datos muy importantes en su banco de memoria. Es un personaje parecido a Shion pero con un poder de ataque muy bajo. Se caracteriza básicamente por sus ataques de cambio de estado. En algunas ocasiones puede resultar francamente útil.
chaos
Un misterioso chico de 16 años tripulante de la Elsa, una nave que rescatará a KOS-MOS y Shion después del ataque de los Gnosis a la Woglinde. Su expresión es melancólica y el tono de sus conversaciones muy profundo. Se ha convertido para muchos en el personaje favorito del juego, y no es para menos ya que además de tener un diseño y personalidad de lo más atractivo, es junto a KOS-MOS el personaje más fuerte del juego y además, puede pilotar A.G.W.S.. Un fijo en todas las luchas.
Jr.
El típico niño de 12 años que quiere que se le trata como un adulto. Y así hace la gente ya que además de ser muy inteligente, es uno de los directores de la Kukai Foundation (una organización especial). Es uno de los personajes del juego que más secretos guarda. En las batallas se convertirá en un suplente de lujo, ya que su A.G.W.S. es muy potente por lo que en las luchas más difíciles ocupará el puesto de KOS-MOS o Shion.
Empezando a jugar
Después de la larguísima secuencia de vídeo de introducción, entraremos dentro del Encephalon, una especie de programa basado en la memoria de KOS-MOS. En él, un tutorial nos enseñará cómo luchar. Y es que al tener un sistema de combates tan complejo, es necesario que alguien nos explique cómo acabar con éxito todos las luchas. Éstas las podremos hacer cuerpo a cuerpo o a bordo de los poderosos A.G.W.S..
En los combates normales los combos serán vitales, pero se necesitan seis puntos de habilidad. Cada turno recuperamos cuatro puntos, y los ataques consumen entre dos y cuatro AP, por lo que tendremos que defendernos para ejecutar los potentes combos. Por supuesto, también tendremos magia, aunque en este juego se llama "Ether". Para conseguir los hechizos más potentes tendremos que conseguir puntos extras de Ether y así, comprarlos. También hay puntos de habilidad (para conseguir combos más potentes) y puntos de técnica (para incrementar los parámetros como el ataque o la vitalidad). Obviamente, también podremos utilizar objetos de apoyo. Otro concepto a tener en cuenta es el turbo, que nos permitirá adelantar el turno a los enemigos. Si las batallas se nos complican demasiado, podremos subir a bordo de un mecha, por lo que seremos mucho más poderosos, pero tendremos que vigilar con nuestros puntos de salud ya que recuperarnos será bastante difícil. Lo único que se le puede achacar a un sistema casi perfecto es la poca variedad de los enemigos, ya que hay entre cinco y diez distintos por zona.
En los escenarios nos encontraremos con los enemigos (al más puro estilo Grandia), cosa que agradecerán todos aquellos que odien los combates aleatorios de muchos RPGs como Final Fantasy. También habrá explosivos que si los detonamos cerca de un enemigo, nos darán ciertas ventajas en la batalla. Los objetos se pueden encontrar en cajas o cofres de tesoro. Además, si queremos evitar cualquier tipo de confrontación, pulsando el botón R2 podremos andar sigilosamente para no hacer ruido, y así, no ser descubiertos. Tenemos en la esquina inferior derecha un rádar que nos permitirá ver donde están los personajes y enemigos. De todos modos, no es muy detallado ya que no te indica cómo el terreno.
El problema es que la mitad del juego estaremos viendo escenas de vídeos, algo así como en Metal Gear Solid 2. La mayoría duran entre cinco y diez minutos. Pero hay unas cuantas que duran cerca de una hora, por lo que el juego te dejará grabar la partida en el transcurso de las escenas, algo que resulta bastante chocante. Otra cosa que es de agradecer es que, al ser vídeos en tiempo real, podremos pausar el juego en cualquier momento o incluso saltárnoslas si ya las hemos visto o no nos apetece verlas (esta segunda opción es más bien poco probable).
No es Silent Hill 3
En Xenosaga, como en Xenogears, tendremos un apartado técnico bastante sencillo. También es cierto que el juego llegó a Estados Unidos en febrero de 2003, es decir, un año después de su lanzamiento en Japón. Pero de todos modos, no sirve de excusa ya que juegos como Final Fantasy X, que salió meses antes tiene un acabado mucho mejor que el de Der Wille zur Macht. Lo sorprendente es que el juego está grabado en un DVD9, o lo que es lo mismo, un DVD de doble capa con una capacidad de más de ocho gigas. Pero las larguísimas escenas de vídeo lo ocupaban casi todo por lo que dejaron casi sin espacio al juego en sí. Además, éstas están ejecutadas con el mismo motor gráfico del juego, algo así como en Silent Hill 3 pero sin conseguir un resultado tan bueno (también hay que tener en cuenta que SH3 dura poco más de seis horas). Los diseños de los personajes, enemigos y escenarios están bastante elaborados, pero se les ve demasiado poligonales. Los efectos de luz son lo más espectacular del juego, sobre todo en las explosiones, que no están tan bien realizadas que con dificultad podrías decir si son reales o generadas por ordenador.
La banda sonora está compuesta por el genial Yasunori Mitsuda, autor de otras grandes BSO como Chrono Cross o Xenogears y es posiblemente una de las mejores que se han compuesto para un videojuego. En ella tendremos melodías meláncolicas, de aires célticos, con coros en latín, en definitiva, muy acorde con su temática religiosa y oscura. Incluso tendremos una ópera para el tema de nuestro némesis, Albedo. El problema es que la mayoría de las melodías suenan durante las escenas cinemáticas, por lo que durante el juego sonarán en pocas ocasiones debido a la falta de espacio de la que comentaba antes. Por lo tanto, en el transcurso del juego estaremos acompañados básicamente por efectos sonoros realistas. La actuación de los dobaldores es simplemente soberbia ya que la mayoría de los textos que salgan en el juego estarán acompañados por voces. Aunque también es cierto que algunos dobladores, básicamente de los personajes secundarios, sobreactúan demasiado.
Der Wille zur Macht dura cerca de cuarenta horas, de las cuales, posiblemente veinte sean de escenas de vídeo. De todos modos, no nos engañemos, es un RPG como cualquier otro en el que tendremos que subir de nivel si queremos pasárnoslo con facilidad, optimizar nuestras armas, hechizos y parámetros, y por supuesto, también hay muchas aventuras secundarias y minijuegos que alargarán mucho la vida del juego (no nos mentían los programadores al asegurar en la contra-portada que el juego duraba más de ochenta horas). Cabe destacar el U.M.N. (o Unus Mundus Network) que es más o menos un internet. En esta red podremos acceder a un banco de datos, y lo más intereasante, recibir e-mails de todo tipo. Y es que mientras jugamos recibiremos correos pidiéndonos ayuda para localizar un hacker, o podremos invertir en las compañías que más nos interesen (explicarán su situación económica y su historia con todo lujo de detalles), o incluso, recibiremos spam, así es, ¡publicidad de juegos de Namco!.
Un juego para minorías
Xenosaga es un juego que puede gustar a muchos amantes de los juegos de rol pero también otros tantos lo pueden odiar. Si bien es cierto que un buen RPG es aquel que además de tener un sistema de luchas entretenido, tiene un argumento absorbente. Éste, se pasa de largo. El sistema de lucha requiere tener mucha habilidad y, por supuesto, no consiste en aporrear siempre el mismo botón como en otros juegos del género. El argumento es muy complejo y lioso y además, al finalizar el juego, te dejan muchas cosas en el aire para la próxima entrega. El tono filosófico que adopta el juego puede asustar a muchos ya que complicará aún más las cosas. Y para terminar, también se utilizan muchos términos científicos, ya que al fin y al cabo, Xenosaga es una aventura de ciencia ficción.
No basta con que te guste Final Fantasy X y Kingdom Hearts para ir directo a comprarte este juego. Has de estar preparado a ver muchas escenas de vídeo, no entender nada de lo que está pasando hasta las últimas horas de juego, y sobre todo, toparte ante un sistema de combates de lo más complejo. Xenosaga no es un juego comercial, no vende consolas. Es una obra maestra para minorías. Después de jugarlo muchos comprenderán porqué los directivos de Namco no se atreven a traerlo a Europa, porque saben que aunque lo traduciesen a los cuatro idiomas principales (francés, alemán, castellano e italiano) vendería más bien poco, por lo que acabo de comentar.
De todos modos tampoco se corre un riesgo muy grande al importarlo ya que en Estados Unidos ya está a precio Platinum, es decir, treinta dólares. Además, el euro está más fuerte que el dólar, por lo que sumando gastos de envío el juego te saldría a unos 45 euros si lo compras en tiendas online como GameStop y Electronics Boutique. Y si no os he convencido porque preferís más acción y estáis seguros que las escenas de vídeo de Xenosaga os aburrirán, siempre podéis recurrir a juegos excelentes pero más sencillos como Suikoden III. La decisión es vuestra.
¡Nos vemos en Jenseits von Gut und Boese!.
Álvaro García Montoliu