Regresa la saga Final Fight, que tanto éxito tuvo en los años 90, esta vez en 3D, con nuevo protagonista, Kyle Travers (hermano de Cody), nueva historia y nuevo sistema de juego.
La verdad es que no estoy de acuerdo con la nota del análisis.
Ha sido uno de los juegos con los que más me he divertido en esta generación que acaba. Me dan igual sus deficiencias técnicas, como juego es bastante divertido y no paré hasta acabarlo.
Es más, algo raro en mí, no pude soltarlo ni tocar ningún otro juego hasta que no lo finalicé, y disfruté haciéndolo.