
|
Super Monkey Ball: Banana Blitz
Impresiones: Super Monkey Ball: Banana Blitz
El pasado jueves, en la presentación de Wii que realizó Nintendo en el estadio Santiago Bernabeu pudimos echarle el guante a una versión prácticamente finalizada de Super Monkey Ball: Banana Blitz. Este título, junto a Rayman Raving Rabbids se configura como uno de los juegos más interesantes de cara al lanzamiento europeo de Wii, algo que ha quedado contrastado con la llegada de los primeros análisis americanos de los juegos de Wii, que han denostado a títulos como Red Steel, y han reconocido la indudable calidad de The Legend of Zelda: Twilight Princess.
El pasado 26 de abril, cuando Wii todavía era conocida como Revolution, Sega anunció el desarrollo de una entrega de Super Monkey Ball para la nueva doméstica de Nintendo. AiAi protagonizaría un juego llamado Super Monkey Ball: Banana Blitz que combinaría un modo aventura para un jugador, con una serie de minijuegos para hasta cuatro jugadores, todos ellos diseñados específicamente para utilizar las cualidades del Wiimote y el Nunchuk, según el caso.
El modo para un jugador permite nuevas maniobras, como el salto hacia arriba, por primera vez en la franquicia, otorgando una nueva dimensión a la jugabilidad clásica de la serie. Dispondremos de diversos personajes a escoger en el modo principal para un jugador, cada uno de los cuales dispondrá de diferentes habilidades, que modificarán el estilo de juego. Algunas de estas habilidades nos permiten saltar más alto, destruir algunos objetos, además de que el tamaño de las bolas donde ruedan será diferente. Podremos cambiar nuestra selección de mono al escoger la fase que debemos acometer, y no se tratará de una elección trivial.
El título estará protagonizado por AiAi, quien sigue obsesionado con la recolección de bananas, y emprende cualquier clase de aventuras que implique el poder conseguir una buena cantidad de las mismas. También podremos disfrutar con la presencia de MeeMee, la futura mujer de AiAi, quien pese al amor incondicional que le profesa, está bastante preocupada acerca de la obsesión de AiAi. La entrañable pareja posee un retoño, llamado Baby, aunque lo extraño del caso es que ha llegado del futuro, ya que en la época actual todavía no ha nacido. Si se pone a llorar consigue ser un auténtico pelmazo, y sólo MeeMee es capaz de calmarlo.
GonGon, el antiguo rival de AiAi, forma un dueto irresistible con nuestro protagonista, ofreciendo su esfuerzo y obstinación por convertirse en el gorila más fuerte del universo. Ha aparecido en Monkey Island un extraño doctor que parece encontrarse en estado de shock, cuando menos, bastante confundido. Su agudizado ingenio, y su probada experiencia para crear inventos, hace que se le conozca como doctor, aunque su verdadero nombre es un misterio, al menos hasta que le curemos la amnesia que padece.
YanYan es una jovencita estudiante de artes marciales, que parece enamorada de AiAi, lo que le hará ganarse la enemistad de MeeMee. Pese a su carácter tímido, la potencia del estilo de lucha que está aprendiendo de su padre, la convierte en un personaje temible.
Podremos escoger el modo de juego con el Wiimote, disponiendo de las opciones Main Game (Juego Principal), Party Games (Minijuegos en grupo) y Opciones. Pulsando A en el Wiimote confirmaremos la selección. Una vez realizada deberemos escoger el monito con el que asaltaremos el primer mundo del título. Al entrar en un nuevo mundo, deberemos superar obligatoriamente en primer lugar el primer nivel. Una vez terminada esta primera fase, podremos acometer el resto en cualquier orden. Tras limpiar cuatro fases accederemos a una pantalla de bonus, con tiempo cronometrado, y deberemos recoger la mayor cantidad de plátanos posibles antes de entrar en la meta. Si el tiempo concluye en una de estas fases de bonus no perderemos vidas.
Una vez que concluyamos las ocho fases de cada mundo, que serán una especie de recorridos o laberintos a través de los cuales deberemos avanzar para llegar hasta la meta, accederemos al enfrentamiento final contra el jefe del mundo, en un escenario cerrado.
Este modo principal se controla con el Wiimote exclusivamente. Lo cogeremos como un bastón, e inclinándolo hacia delante correremos, cuanto mayor sea la inclinación, más rápido correrá el mono. Si inclinamos el mando hacia atrás provocaremos que frene. Los movimientos hacia los lados, girando la muñeca, provocará que giremos hacia un lado u otro, detectando la sensibilidad en la inclinación del Wiimote. Podremos saltar de dos formas, bien pulsando el botón A, o moviendo hacia arriba el Wiimote a la vez que pulsamos B.
Dispersas por los escenarios encontraremos diversas bananas, que habrá que recolectar, principalmente porque por cada veinte que consigamos, obtendremos una vida extra. El sistema de control es bastante sencillo, aunque indudablemente en los primeros compases del juego nos costará algo hacernos con la sensibilidad en los giros. Pese a todo, en cuanto pasemos tres o cuatro fases, ya nos habremos acostumbrado a las maniobras básicas, evitando de esta forma caernos por los bordes del escenarios, rebotar en algunos descensos o escaleras, que podrían provocar que saliéramos por encima de la meta final y cayéramos al vacío, debiendo reiniciar el nivel.
El objetivo de la fase será llegar hasta la meta antes de que concluya el tiempo, ya que en caso contrario perderemos una vida. El juego registrará el mejor tiempo y la mejor puntuación de cada fase, por lo que los piques a través de las visitas repetidas a los niveles, están más que asegurados. También podremos obtener una mención especial si terminamos la fase de un tirón, sin perder ningún mono.
|

|