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Glass Rose
Asesinato en la mansión Kinema
Muchos dirán que Capcom suele explotar sus sagas (Onimusha ya va por su tercera entrega, se han lanzado cinco Breath of Fire e incontables Resident Evil). Pero también es cierto que como una de las mayores compañías niponas está capacitada para probar suerte con títulos innovadores que a algunas veces resultan ser un éxito (incrementando las posibilidades de hacer secuelas) o un título que se pasa discretamente por el mercado occidental. Hace poco ya pudimos verles anunciar un interesante juego de acción basado en la Antigua Roma, Shadow of Rome. Pero el título del que toca hablar esta vez se ambienta unos cuantos siglos más adelante, concretamente en los años 20 y estamos seguros que encandilará a más de uno por sus preciosistas escenarios de Art-Noveau (Modernismo). Estamos hablando de Glass Rose, una atractiva aventura gráfica que bebe de las fuentes de King's Quest y Space Quest de Sierra. Así es, un "point & click" para consola en el año 2004.
Si en algo destacó precisamente este juego cuando se mostró fue su dinámica de juego y sobretodo su sensacional estética, que sin duda hará las delicias de los aficionados entusiastas del arte. De todos modos no se aposentará en unos bonitos gráficos y en una atractiva jugabilidad, Glass Rose cuenta con un argumento absorbente de principio a fin, que a buen seguro no dejará indiferente a nadie. Y es que si por algo se caracterizan las aventuras gráficas (aunque hay de todo en la casa del Señor) es por tener unas intrigantes tramas y unos guiones muy bien elaborados.
Tomaremos el papel de Takashi Kagetani, un joven periodista al que se le encarga cubrir un misterioso asesinato que nunca llegó a resolverse en la mansión Kinema durante los años 20. Concretamente, en 1929. Tras escribir el artículo, una chica llamada Naomi Katagiri lo lee y se sorprende al reconocer a la casa de la que se habla, pues había leído antes de ella en una libreta de su abuelo. Pronto se pone en contacto con Takashi para ir juntos a la mansión que ahora está derruida. Al llegar a ella Naomi desaparecerá súbitamente dejando totalmente perplejo a su acompañante.
Tras la conmoción, Takashi se levantará y se verá a si mismo en una de las estancias de la misteriosa mansión que ahora está como nueva. Lo primero que hace es mirar en sus bolsillos para ver cómo el diario del abuelo de Naomi y su reloj han cambiado completamente de forma. Pronto caerá en la cuenta que, por alguna extraña razón que desconoce, ha vuelto a 1929. El objetivo está claro, investigar el asesinato para conseguir descifrar qué demonios pasó en esa casa (y a buen seguro se nos sorprenderá con algunos giros argumentales) y sobretodo encontrar a Naomi y llevarla de nuevo a su tiempo. Las influencias, por tanto, estarán claras, la dinámica de juego se parecerá al genial Shadow of Memories de Junko Kawano. Pero a continuación se explicará a qué otro juego se parece sorprendentemente. Que no es otro que The Last Express, una desconocida obra maestra de Jordan Mechner (que como Glass Rose es una aventura gráfica de época) el cual ya ha demostrado últimamente que le encanta jugar con el fluir del tiempo con la nueva entrega de Prince of Persia.
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