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Dementium: The Ward
El hospital donde no sanarás
Pese al innegable éxito de Nintendo DS, con propuestas distintivas en materia de control, y con un claro acercamiento a nuevos públicos, tanto el desarrollo de complejos motores 3D, como la realización de títulos pertenecientes a géneros clásicos como las aventuras, los shooters en primera persona o los juegos de acción, están brillando prácticamente por su ausencia. Renegade Kid, un equipo de desarrollo formado por once veteranos de la industria, quiere introducir algo de aire fresco proveniente de géneros clásicos, dentro del panorama de Nintendo DS. Este equipo desarrolló los primeros Turok de Nintendo 64, y tratarán de explotar su experiencia 3D con esta consola. Con una fecha prevista para finales de octubre de 2007 en Estados Unidos, Dementium: The Ward se encuadra dentro de lo que podría denominarse como un Survival en primera persona, combinando las aventuras de acción, los Survival Horror y la mecánica de los shooters en primera persona.
Con un público objetivo maduro, y la promesa de ofrecer uno de los motores 3D más avanzados de la consola, Dementium nos cuenta la historia de un hombre que despierta en un hospital de lo más extraño. Totalmente desorientado, nuestro protagonista descubrirá que este hospital de locos no es un lugar donde se vele por la salud de los pacientes, si no que se están realizando peligrosos experimentos con pacientes, que dan lugar a unas criaturas abominables que tratarán de acabar con nuestra vida. Un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, grotesco, sucio, oscuro, sin duda difiere bastante de la idea preconcebida que podemos tener de un sanatorio. Nuestro objetivo en Dementium será resolver una serie de desafiantes puzles, lidiar con un elenco de personajes de lo más pintoresco, afrontar peligros que harían que cualquiera enloqueciera ante las muestras de horror, en un aparentemente vano intento de escapar con vida y descubrir los misterios del hospital.
Emplearemos la cruceta digital para movernos, pudiendo correr si pulsamos dos veces la dirección indicada. El empleo del stylus sobre la pantalla táctil nos permite mirar alrededor, encontrándose en los botones frontales funciones adicionales como recoger objetos. Cuando necesitemos apuntar o disparar el stylus se empleará como cursor, emulando al clásico ratón de los shooters de PC. Más tarde podremos pinchar con el lápiz táctil sobre el icono o dibujo del objeto dentro de nuestro inventario para emplearlos. Para atacar deberemos pulsar el botón L. Encontraremos objetos como una linterna para iluminar los oscuros corredores, armas que emplearemos para golpear a los enemigos, una pistola con una munición muy limitada, un mapa para orientarnos por el hospital, así como una libreta de dos páginas donde podemos anotar ciertos códigos de puertas, o cualquier otro dato que queramos memorizar.
La estética de las criaturas de pesadilla que nos encontramos en el título se acercan a los clásicos zombis de la serie Resident Evil, aunque también encontramos otras criaturas más aberrantes y originales. Además de estos monstruos y los oscuros escenarios, "disfrutaremos" de otros elementos del juego encaminados a aumentar la tensión, como el sonido de nuestro corazón latiendo desenfrenado cuando estemos heridos. Podremos localizar objetos curativos diseminados por los escenarios, y aunque el avance por el hospital pueda parecer preestablecido, siempre tendremos cierta libertad para explorar o volver a visitar alguna localización.
A nivel técnico se nos ofrece uno de los motores 3D más avanzados de DS, por ejemplo por la variedad y calidad de las texturas, que hacen que cada pasillo o habitación pueda ser identificado claramente. Disponemos de un curioso efecto de lluvia, luces de emergencia intermitentes, técnicas de iluminación aparentes, que sin duda sorprenderán a los usuarios que critican la ausencia de juegos 3D de nivel en la consola. Lo mejor de todo sin duda, la fluidez y estabilidad del motor 3D. Otros detalles interesantes los encontramos en la distancia de dibujo en el horizonte al iluminar con la linterna las escasas zonas exteriores.
El hospital parece haber sido devastado con los monitores destrozados, las puertas arrancadas de sus goznes, y sangre impregnando los muros. Los sonidos encaminados a aumentar la tensión, como alarmas, ruidos lejanos de enemigos, suenan de maravilla y cumplen la función de crear una atmósfera envidiable. Dispondremos de unos ocho tipos de enemigos distintos en el juego, cada uno de los mismos con diferentes clases. A nivel de jefes parece ser que encontraremos unos cuatro o cinco.
Pese a haberse iniciado como una producción independiente con tan sólo tres personas dentro del equipo de desarrollo, los materiales mostrados y la temática del título le pueden valer la atención de los jugadores clásicos, ávidos de experiencias menos innovadoras dentro de un sistema como Nintendo DS.
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