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Apollo Justice: Ace Attorney
En el nombre de la justicia
No hay duda de que Phoenix Wright se ha convertido a día de hoy en el abogado más famoso del mundo del videojuego y que ha contribuído a que el género de las aventuras gráficas siga de alguna forma en buen estado. Tras tres entregas para Game Boy Advance y sus posteriores adaptaciones a Nintendo DS que hacían gala de una trama con casos estudiados al milímetro y de giros totalmente inesperados, Capcom ha decidido dar un descanso a su archiconocido protagonista para ceder el paso a un nuevo y joven letrado, y tener así más libertad narrativa. Apollo Justice: Ace Attorney es la primera entrega de la saga creada específicamente para Nintendo DS, y por lo que hemos podido ver, se va a convertir en un digno sucesor de nuestro querido Phoenix, con el humor y surrealismo intrínseco de cada capítulo.
Take this!
La saga de abogados de Capcom se ha caracterizado siempre por sus enrevesadas historias y una peculiar presentación que conseguían de una forma muy sencilla empatizar con el jugador y adentrarlo en los casos más disparatados. En esta cuarta entrega y tras dejar muchas cosas claras para Phoenix Wright en la anterior parte, se nos presenta a nuestro nuevo compañero de cacerías, Apollo Justice. En un inicio lo que más destaca de un primer contacto con el juego es la mejora gráfica, con una paleta de colores más variada, viva y unas animaciones más suaves y definidas. Aunque los entornos ya usados en anteriores episodios (como el tribunal) están presentes, algo que aporta poca novedad pero que es una apuesta segura que gustará a los aficionados. Volver a disfrutar de la estrambótica y peculiar personalidad del juez no tiene precio, pero el entorno gráfico podría haberse mejorado mucho más de lo que hemos podido ver.
No nos engañemos, la mecánica de este Apollo Justice va a ser exactamente la misma que la de sus antecesores: deberemos investigar la escena del crimen en disparatados y variados escenarios, interrogar a cualquier personaje y finalmente exponer las incongruencias y contradicciones de los testigos en el juicio a través de pruebas irrefutables en el nombre de la justicia, una justicia virtual que disfruta de una narrativa esperpéntica, pero que acaba siendo más justa que el propio Derecho, todo hay que decirlo.
Sus pinceladas de aventura gráfica siguen estando ahí, junto con los imaginativos casos con un inicio que puede derivar en el más estrambótico de los finales, en la tradicional vista en primera persona. Y como cualquier otra entrega, el primer caso sirve para acostumbrar al jugador y acercarlo a la complicidad de su juego al mismo tiempo que cumple la función de guiño para los aficionados a la saga. No vamos a desvelar nada de los primeros pasos del juego, pero está claro que en Capcom tienen en cuenta a los miles de jugones que disfrutaron con las anteriores aventuras del abogado.
Las novedades más claras pueden considerarse herederas de aquél quinto y último capítulo adicional del primer Phoenix Wright creado específicamente para su estreno en la portátil de doble pantalla, pero también hay novedades. Ahora las escenas de los crímenes y los momentos clave se nos presentarán en una vista en tres dimensiones con lo que todo ello conlleva. Al principio se nos situarán los planos de las situaciones a explicar de forma cenital, como es habitual, para seguidamente provocar un efecto de cámara en picado y mostrarnos el escenario en tres dimensiones. Esto facilita más si cabe la comprensión de los hechos, consigue transmitir más fácilmente al jugador el cómo de cada caso al tiempo que la inmersión e interés del mismo crecen.
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