A pesar de que hace ya algunos meses publicamos un
completo avance de Meteos, la oportunidad de probar durante un tiempo la versión comercial americana de tan esperado título de habilidad nos ha brindado la ocasión de conocer más a fondo el primer juego del respetado creador de REZ, Tetsura Mizuguchi, para Nintendo DS. Tras más de 20 horas de diversión y a la espera de que llegue a nuestras tiendas la versión española el próximo día 23 de septiembre, os adelantamos por qué Meteos se va a convertir en uno de los mejores juegos de su género y por qué si os gustan los clásicos puzzles no podéis dejarlo escapar bajo ningún concepto.
El planeta destructor
Una de las grandes diferencias de Meteos con el resto de títulos de habilidad es lo cuidada que está la presentación del juego y su argumento. No es habitual que un lanzamiento de estas características incluya una espectacular introducción con escenas pregrabadas, ni que la historia tenga más de diez finales distintos en función de como juguemos.
Todo comienza cuando el malvado planeta Meteo comienza a enviar materia destructora al resto de mundos habitados en el universo. Esta materia, lanzada en forma de pequeñas rocas conocidas como meteos, destruye todo lo que se cruza en su viaje espacial y el futuro del resto de formas de vida corre serio peligro por ello. Cuando todo parece perdido, tres de estos meteos quedan alineados por casualidad antes de caer en la superficie de un planeta, y como resultado de esta formación comienzan una ignición en bloque hacia el exterior, arrastrando al resto de meteos que iban a caer arrasándolo todo. Una flota de resistencia que reune a todas las civilizaciones pacíficas decide utilizar esta técnica de alineación para combatir a Meteo, en una batalla que se alargará en toda la inmensidad del universo, con un final incierto.
Q Entertainment, el estudio fundado por Mizuguchi, explica así el sentido de una mecánica de juego que en un principio puede resultar mucho más sencilla de lo que puede llegar a ser. En la pantalla táctil y con nuestro ya inseparable stylus tendremos que ir alineando tres o más meteos del mismo tipo de forma horizontal o vertical para que comiencen su ascenso hasta salir del campo de juego, como si de cohetes se tratara. Para ello, y una vez hayan caido al suelo, podremos mover los meteos a nuestro antojo, pero siempre de manera vertical dentro de su propia columna. Explicado así puede resultar fácil y pronto monótono pero hay que probarlo para darse cuenta de la inmensa cantidad de posibilidades que da una idea que no es más que una vuelta de tuerca al clásico Tetris. En Meteos hay un total de 32 planetas distintos y cada uno de ellos tiene unas características que lo hacen único. En algunos la gravedad es mayor que en otros y resulta complicado lanzar al exterior los meteos, por lo que no valdrá con un impulso, tendremos que ir alineando más meteos iguales en el bloque que asciende o por debajo del mismo para dar mayor fuerza al ascenso. Los planetas también se diferencian en el número de columnas (la anchura del terreno), en la velocidad de caida de las rocas, en la facilidad para hacer combos que nos den mayor puntuación o en el número de meteos distintos, existiendo diez tipos diferentes.
Esta variedad en los planetas, que a lo postre supone una gran diferencia en cada partida y que nos obligará a aprender las características de cada uno, y el gran número de modalidades de juego son otras dos grandes diferencias con los demás títulos del género. Acostumbrados a puzzles con cuatro o cinco modos, muchas veces parecidos entre sí, es toda una sorpresa ver como en Q Entertainment no se han conformado con lo justo, sembrando Meteos de retos y opciones por doquier. Desde un modo historia basado en distintos caminos a lo Lylat Wars hasta partidas de dos o cinco minutos de duración.