Avance
El clásico de Namco despega de nuevo
La saga Ace Combat se despide a lo grande de los usuarios de Playstation 2 con una sexta entrega que promete igualar la calidad de sus antecesores.
Por Víctor B.
| Publicado el día 07/05/2006 12:12
La estructura del juego principal poco ha cambiado respecto a lo visto en Jefe de Escuadrón. Las partidas continúan conservando el inconfundible estilo de la saga, es decir, una curiosa mezcla entre la simulación de vuelo y un juego arcade, y básicamente tenemos que observar el mapa y nuestros objetivos y realizar con éxito las misiones. Pero antes de eso deberemos aprender a controlar las maniobras básicas de nuestro caza así como a utilizar el arsenal disponible. Una vez conozcamos las nociones básicas de manejo, podemos comenzar con las misiones, que presentarán la variedad habitual en la saga: de defensa, de ataque, de cobertura, etc.
Además, se mantiene una de las principales novedades de la entrega anterior que es la de dirigir a nuestro escuadrón y tomar las decisiones adecuadas para lograr que nuestra misión llegue a buen puerto, lo cual vuelve a dotar a esta entrega de un elevado realismo al poder interactuar con el resto de componentes de nuestro mismo equipo. Y hablando de realismo, se mantiene otro aspecto de entregas anteriores y es que tendremos que despegar, aterrizar, repostar, etc. como en la vida real.
En lo que respecta a novedades jugables, nos encontramos con que se ha añadido un sistema de rangos que se nos otorgarán cuando acabemos las misiones. En función de los objetivos que logremos se nos considerará como Soldado, Mercenario o Caballero. De esta manera, si logramos superar un nivel consiguiendo los objetivos mínimos que nos exigen se nos dará el rango de Soldado, mientras que si nos arriesgarnos y esforzarnos un poco más para lograr todos los objetivos posibles conseguiremos el de Caballero.
Al superar las misiones con la mejor puntuación posible, se nos recompensará desbloqueando nuevos niveles y por supuesto nuevos cazas. Esta edición de Ace Combat llegará con la habitual variedad de cazas disponibles que seguirán siendo representaciones virtuales de modelos reales, empezando por algunos como el F-16, hasta manejar otros como el F- 15 Eagle o el F/A-18 Hornet. Muchos de ellos serán los mismos vistos en anteriores entregas de Ace Combat, pero en cambio, y debido a que el argumento nos traslada 15 años atrás, no podremos disfrutar de algunos de los modelos que los adelantos tecnológicos nos permitían controlar en Jefe de Escuadrón.
Al fin modo multijugador
Pero la gran novedad de esta entrega, se trata sin duda de el demandado modo multijugador. La ausencia de un modo para más de un jugador en toda la saga hasta la llegada de The Belkan War, ha sido una de las eternas críticas que ha tenido que soportar el simulador de Namco. Por primera vez sus programadores han implantado esta opción, aunque a muchos les resultará un tanto limitada la forma en que se ha introducido, ya que sólo podrán jugar dos jugadores a la vez en pantalla partida, y sus programadores siguen sin querer llevar a la saga al mundo online.
Pese a ello, nos encontraremos con hasta siete submodalidades diferentes para el modo multijugador, entre ellas, un duelo cara a cara, una partida con munición limitada (sólo seis misiles para cada jugador), un duelo de escuadrones (cada jugador dirige su escuadrón y deberá acabar con el del otro), o realizar un ataque cooperativo a determinadas instalaciones.
En definitiva este nuevo Ace Combat promete como mínimo igualar en cuanto a calidad a su antecesor Jefe de Escuadrón gracias al nuevo modo multijugador tan demandado por los fans de la serie, así como a la leve mejora gráfica que han introducido sus programadores. De momento tendremos que esperar a que Namco anuncie la fecha definitiva para nuestro país aunque lo más probable es que podamos disfrutarlo unos meses antes de que acabe este año.
Habrá una gran variedad de cazas basados en modelos reales.
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Dirigir al escuadrón volverá a ser fundamental en The Belkan War.
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Como en todos los AC los enemigos no nos lo pondrán nada fácil.
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