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Una vez seleccionada la clase y el género del personaje, tendremos acceso a un completísimo editor donde podremos cambiar a nuestro antojo la altura, musculación, color de cabello y ojos, vello facial, tatuajes corporales, marcas en la cara e incluso modificar los distintos rasgos faciales dentro de un gran número de parámetros. Los asiduos a los MMORPG verán en el editor de AoC un editor bastante más completo de lo habitual. Ahora sí que cada personaje puede llegar a diferenciarse del resto de manera patente, cosa que es de agradecer.
Tras comprobar nuestras destreza con el editor de personajes, pondremos nombre a nuestro héroe o heroína y nos adentraremos en una experiencia épica dentro de las tierras de Hyboria. Eso sí, como único superviviente tras la tempestad que ha azotado la galera en la que embarcábamos con el resto de esclavos.
Ciudad Tortage. Ciudad de la iniquidad
Los primeros pasos servirán para familiarizarse con el nuevo y revolucionario sistema de combate activo, depués de lidiar contra temidos piratas y antropófagos pertenecientes a la tribu picta, llegaremos a ciudad Tortage. Emplazada sobre los acantilados negros y pedregosos, ciudad Tortage es la cuna de los más abyectos seres, un flujo constante de esclavos se diluyen entre pícaros, borrachos y seres errantes de la calaña más despreciable. Mientras, los herreros y comerciantes trabajan de sol a sol vendiendo sus mercancías subterráneamente para no verse afectados por el bloqueo impuesto por la guardia de la ciudad, la Mano Roja.
El puerto es un lugar frecuentado por mercachifles de los mares más remotos. A diario, nuevos buques atracan en el viejo muelle trayendo consigo nuevas de las últimas hazañas logradas por el mismísimo rey Conan. Las gaviotas, confidentes del gran volcán que atesora la isla, graznan con fuerza mientras confeccionan círculos en sus seductores vuelos.
En la posada del Perro Sendiento cada trago de grog es un remedio contra las migrañas para cualquier temible pirata que se precie. Podremos seleccionar qué tipo de aventura queremos afrontar: misiones de destino para un solo jugador o quests en el universo multijugador. Ambas se dividen dependiendo del ciclo horario en el que queramos actuar. Las misiones de destino son jugables al caer la lóbrega noche, modo de juego en solitario, específicas de cada arquetipo y que constan de una trama bastante desarrollada que tendrá al jugador pegado al monitor debido al conseguido interés que éstas generan. Funcom ha abandonado la típica representación de quests mediante un papiro que nos defina brevemente el objetivo que hay que realizar, sustituyendo este elemento por una escena interactiva de video en el que el personaje tendrá que mantener una conversación con el personaje en cuestión y escuchar el por qué de su petición. Tras completarlas, como viene siendo habitual, recibiremos una recompensa en forma de puntos de experiencia y un preciado objeto propio de clase.
Jugar de día condena al jugador a hacerlo con el resto de jugadores del servidor y completar las distintas quests para subir experiencia de una forma fructífera a la par que peligrosa, ya que en cualquier momento podremos entrar en combate con cualquier otro jugador siempre y cuando estemos en un Server PVP, lo más recomendado si queremos disfrutar completamente de la experiencia online. Podemos entrar en un modo u otro con tan sólo hablar con el NPC (Non Playable Character) correspondiente. Este ciclo día/noche queda relegado a partir de que abandonemos ciudad Tortage allá por nivel 20. A partir de aquí darás el paso al mundo masivo MMO donde siempre estarás en modo multijugador, y donde el ciclo día y noche será dinámico, independientemente de tus acciones.
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