Avance
Vuelta al combate
Como buen sucesor, ArmA 2 nos sumergirá en combates con un grado de realismo inimaginable. Como miembro de Razor eres parte de la elite. Bienvenido, soldado.
Por Lince Everon
| Publicado el día 12/05/2009 02:24
Existen también misiones individuales para un jugador que ya suponen un reto más importante y en las que ya aparece el factor de realismo que tanto caracteriza a este juego, con diversos objetivos que cumplir para que cada misión finalice con éxito. Además de las tres misiones que vienen en la beta, en este apartado se pueden incluir las misiones creadas con el editor (del cual se hablará más adelante) por nosotros o por otros jugadores.
También existe una campaña para un jugador en la cual el juego se muestra en todo su esplendor, ya que es en ella en lo que se basan y apoyan todas las novedades que ofrece e Arma II respecto a sus predecesores.
La primera misión comienza con una incursión nocturna en helicóptero del equipo de reconocimiento Razor compuesto por cinco miembros y del cual formamos parte. Después de llegar al punto de inserción en un claro del bosque, procedemos a informar y confirmar la existencia de una emisora de radio de los insurgentes en una pequeña aldea; nuestro capitán tiene la posibilidad de solicitar un bombardeo aéreo para destruirla, aunque debido a la existencia de civiles nos pregunta si existe la posibilidad de hacerlo con explosivos. En ese momento tomamos nuestra primera decisión en la campaña: hacer un ataque aéreo, intentar acercarnos y destruirla con explosivos (lo que implica enfrentamiento) o replegarnos y meramente informar. Como esto va de pegar tiros al fin y al cabo, escogimos la opción más difícil, que es la de destruirla, cosa que conseguimos después de una escaramuza en la que llevábamos la ventaja gracias a la preparación y a la ayuda de nuestras gafas de visión nocturna.
Como siempre surgen imprevistos, resultó que encontramos un doctor que estaba siendo sometido a un duro interrogatorio y a una mujer con la que se divertían los insurgentes. A nuestro personaje le tocó decidir entre ir al punto de reunión con el resto de la unidad o liberarles y escoltarles hasta lugar seguro (otra tarea de la misión), opción que escogemos sin dudarlo a pesar de que conlleva riesgos, puesto que aún existen enemigos rezagados y el lugar seguro para los rehenes está lejos de tus compañeros, aún así todo conseguimos liberarles. Después de los agradecimientos en su idioma (en el que algo nos defendemos) nos hablaron acerca de matanzas de civiles y fosas comunes y nos señalaron su ubicación en nuestro mapa, así que con permiso del mando procedemos a su investigación con el fin de recoger pruebas sobre matanzas étnicas (en cierto modo el guión no está muy alejado de la realidad, ni en hechos ni en ubicación geográfica, lo que añade, si cabe, una dosis más de realismo). Al llegar al lugar señalado en lo profundo de un denso bosque el espectáculo era dantesco, mucho peor de lo que nos hubiésemos podido imaginar y apenas podemos informar a nuestro jefe de unidad de la masacre. Al final conseguimos salir del bosque y llegar al punto de extracción para reunirnos con nuestra unidad. Ahora sabemos porque nos han enviado tan lejos de casa a un país tan extraño...
Así finaliza la primera misión de la campaña, y como no queremos desvelaros como continua, debéis averiguarlo vosotros mismos. Como veis las posibilidades son muy amplias y la inmersión está muy conseguida.