El infierno está que arde. Bueno, eso es una redundancia, pero no nos referimos a que está en ebullición no por culpa del calor sofocante sino por las luchas sin cuartel que se sucederán en Playstation Vita a partir del próximo 22 de febrero. Square Enix se suma a la fiesta y desde el mismo día que se ponga a la venta la consola estará disponible
Army Corps of Hell, un nuevo título que no es una adaptación de un juego de sobremesa ni una continuación: estamos ante una nueva licencia. Es algo poco habitual, pero a veces ocurre. Del desarrollo se ha encargado el estudio nipón Enterphere, desconocido para el gran público pero que con estas credenciales se ganará un hueco dentro de muy poco tiempo. El juego ya salió en su mercado de origen el pasado año y recibió una buena acogida por la prensa especializada.
El que tuvo, retuvo. Y si encima eras el rey del infierno, pues con más motivo. El pobre perdió una cruenta batalla contra la plana alta de las deidades más importantes y se quedó en los huesos de la paliza que le metieron. Literalmente. Como más sabe el diablo por viejo que por diablo (segunda frase hecha del párrafo), sometió a un pequeño grupo de duendes para que fuesen su brazo ejecutor. Normalmente no serían una gran amenaza por su debilidad física y su limitado intelecto, pero con su maligna majestad detrás de los hilos, la cosa cambia considerablemente. El objetivo está claro: reconquistar su trono de los usurpadores y hacerles pagar por la ofensa de amotinarse contra él.
Las influencias de otros juegos saltan a la vista de un ciego y tres destacan por encima de todos:
Pikmin,
Patapon y sobre todo
Overlord. En este último manejábamos a un señor oscuro que acababa de despertar de su cautiverio y necesitaba la ayuda de sus acólitos para vengarse de sus ejecutores. Claro que el juego nos ocupa esta pensado para partidas más cortas y su mecánica de juego mezcla componentes tácticos con otros más
arcade. A nuestra disposición tendremos tres tipos de súbditos que deberemos poner en liza según nuestras necesidades. Los soldados son buenos en el combate cuerpo a cuerpo, los lanceros en la lucha a distancia contra enemigos voladores y los magos contra los monstruos que tienen alguna debilidad concreta que deberemos descubrir. Como ya hemos visto en multitud de ocasiones, el esquema de piedra, papel o tijera al servicio de la estrategia pero con un toque frenético que resulta ideal para una portátil.
ConclusionesCada tipo de guerrero condicionará el movimiento del rey del infierno, por lo que aprender el momento en el que debemos realizar cada una de las coreografías será clave para derrotar a los enemigos y triunfar en el multijugador para cuatros jugadores que traerá de serie. Mientras Sony se plantea llevar la serie
Patapon a su nueva consola, la modesta Enterphere la adelanta por la izquierda y nos propone una versión más descarnada, atractiva y frenética de este tipo de juego que además aprovecha las nuevas características de la máquina sin sacrificar la diversión. Puede que no entre en las listas de los juegos más apetecibles del catálogo inicial, pero argumentos le sobran para tenernos entretenidos durante una buena temporada.