Avance
Jugamos a la beta en castellano
Ya queda poco para disfrutar del estreno del año y del videojuego correspondiente.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 05/11/2009 09:45
El arco, aún más interesante, funciona de manera similar al de Link en Twilight Princess. Con “A” lo desenfundamos, apuntamos a la pantalla con el Wiimando y lanzamos una flecha con “A”. Es la mejor forma para quitarnos de encima a un rival de un plumazo, pero como Rai’uk siempre se levanta cuando va a utilizarlo, lo suyo es que elijamos puntos estratégicos para que no nos vean a la primera de cambio. Al centrar a uno de los malos en la mirilla, ésta se cerrará progresivamente. Lo ideal es disparar cuando está en rojo, ya que equivale a una muerte instantánea del objetivo. También podemos tirar una flecha cuando está en amarillo, pero eso sólo resulta de utilidad en momentos muy puntuales, puesto que no es letal y deja vía libre a la alarma.
Al lado del indicador de vida hay una barra que se llena a medida que nos abrimos paso entre los enemigos. Cuando está llena, al agitar el Nunchuk Rai’uk se hará más poderoso por unos momentos gracias a la senda del cazador. Tendremos que aprovecharla, ya que hace al protagonista más resistente a las balas y también más difícil de detectar por los soldados y las torteas láser que pueblan las bases.
Como el desarrollo de las habilidades del personaje siempre debe estar presente en un juego contemporáneo, en el menú podemos invertir unas esferas azules que encontramos por el escenario y que también dejan los enemigos al morir. Se llaman espíritus de Eywa y abren las puertas a mejoras para la puntería del arco, la fuerza de la vara, ataques nuevos y otras cosas que simplificarán el duro camino de Rai’uk, en particular las que afectan a la senda del cazador.
Por si fuera poco, algunas misiones se desarrollan a lomos de un banshee, una especie de pterodáctilo de color cian. Con él surcaremos los cielos de Pandora mientras sorteamos los ataques de las naves terrícolas y las derribamos con las típicas secuencias de botones, tan quisquillosas como cuando Rai’uk va a pie. Curiosamente, el movimiento de la criatura se realiza con el Nunchuk, dado que el Wiimote sirve para pegar flechazos.
Por norma general, el control de Avatar responde, pero en la beta que nos ha proporcionado Ubi nos hemos topado con algunos problemas. Verán, resulta que Rai’uk se da cuenta de cuándo está cerca del peligro y decide moverse más despacio y en cuclillas por razones evidentes. Sin embargo, le hemos visto más de una vez ir a paso de tortuga una vez le han pillado los guardias, cuando lo lógico sería que pusiera pies en polvorosa. Por alguna razón, parece que al juego le cuesta distinguir los momentos de acción de los que no lo son. En otro orden de cosas, la cámara, que se mueve con la cruceta, no es del todo fiable, en particular si nos encontramos en los límites del escenario. Por suerte podemos fijar objetivos con el botón “Z”, un recurso mucho más recomendable, porque además centra la cámara en la dirección en la que mira Rai’uk.
Una de las cosas buenas de Avatar es que da uso a los periféricos con más tirón de Wii. Por ejemplo, si disponemos de Wii Motion Plus, notaremos más precisión en los movimientos y podremos montar en unas avispas gigantes. Si lo nuestro es la Wii Balance Board, podremos utilizarla para controlar el banshee en las fases de vuelo. Por si todo esto sabe a poco, un segundo jugador puede unirse a nosotros en cualquier momento para echarnos un cable, pero con limitaciones. La pantalla no se divide, así que nuestro amigo tendrá que seguirnos el ritmo, y sólo podrá controlar el arco en las fases del banshee. Menos da una piedra.