Inmediatamente recriminaremos a Guillo su indiscreción y le conminaremos a permanecer silenciado. Tras dirigirnos al punto de partida, veremos como de nuevo somos asaltados por nuestros propios compañeros, que se ensañarán con nuestro comportamiento, y con la apariencia arcaica de nuestro androide. Guillo nos confiará que puede actuar automáticamente, por lo que no deberemos preocuparnos de darle órdenes, y asistiremos a todo un potencial ofensivo, y a un cuidado por nuestra integridad, lanzándonos oportunamente pociones.
Llegados a este punto podremos cumplir una sencilla misión secundaria antes de partir, que consiste en extraer cuatro esencias de fuego de las habitaciones de los soldados, para encender cuatro antorchas dispersas por el pequeño cuartel, lo que nos otorgará un premio llamado Magnus Pack Coupon, que podremos canjear en las tiendas por diez magnus, entre estos magnus probablemente se escondan cartas raras, por lo que resulta un útil regalo.
Antes de entrar ya en plena misión, Sagi tendrá una conversación con el espíritu guardián que reside en su corazón, en la que nos aclarará que deberá existir una perfecta sincronía y unión entre ambos, algo que demostraremos en nuestras elecciones ante sus dudas, o en la forma en la que empleemos los Magnus en combate, accediendo de esta forma a mejores cadenas para ataques o a mejores objetos.
Llegados a la residencia del emperador, el capitán nos explicará el desarrollo de la misión. Él y Valara se dirigirán a la puerta principal para entrar por la fuerza, mientras que el cuestionado Sagi, especialmente por la insubordinada Valara, comandará el resto de las tropas para dirigirse por la puerta de atrás al interior del palacio. Los soldados criticarán el liderazgo de Sagi, aunque no les quedará más remedio que obedecer sus órdenes, que por otra parte no tendrán demasiado margen de maniobra. Dentro de la residencia comenzaremos a asistir a un mayor número de luchas, que podremos evitar si andamos con sigilo ante enemigos despistados, o corriendo haciendo uso del acelerón limitado que nos otorgan nuestras alas. Tras una escena de infiltración en la cocina, y la extracción de diversas esencias a los magnus en blanco disponibles, podremos liberar y despertar a un mecánico, al derramar agua encima suyo, quien prometerá agradecido ayudarnos a traspasar una barrera que impide nuestro progreso por la residencia. Obtendremos una llave que nos permite acceder a ciertas habitaciones selladas, y tras limpiar de enemigos la zona, el mecánica cumplirá su promesa, lo que nos acercará peligrosamente hacia donde se encuentra el emperador.
Al llegar a la vigilada puerta del emperador, y tras derrotar a dos grupos de soldados, escucharemos retazos de una conversación entre un misterioso hombre y el emperador. Sagi consultará al espíritu si debemos entrar o dar media vuelta, ante lo que decidiremos irrumpir en la estancia. Podremos escuchar palabras inquietantes, como cuando el misterioso hombre menciona a Malpercio, la indeseable deidad que acabó en una guerra acaecida hace un milenio con el resto de dioses. El hombre abandonará la estancia, no antes de anunciar que esperaba nuestra llegada. Sagi deberá cumplir el cometido de la misión que le ha llevado allí, que no es otro que asesinar al emperador. La duda lo asalta, y pese a que Guillo lo apremia, pronto descubrirá que algo increíble ha ocurrido, pese a que se les pasara por alto, durante la conversación entre el extraño hombre, que por otra parte vestía unas ropas nobles, y el emperador, el misterioso hombre habría realizado el magnicidio.
En ese mismo momento entrará nuestro capitán quien increíblemente nos acusará de traición al emperador por haberle asesinado, y condenará a muerte al grupo de soldados encabezados por Sagi y Guillo. Tras asesinar a varios soldados, Guillo ejercerá de escudo para facilitar la huida de Sagi, este último, todavía en shock ante los irreales hechos acaecidos, saldrá corriendo hacia la puerta que quedaba cerrada a la derecha de la entrada de la estancia del emperador, y comenzará una frenética huida hacia el exterior del castillo. Guillo nos acompañará en esta huida, y tras unos escasos combates, irrumpirá en escena el primer jefe del título, una enorme bestia que nos asaltará con unos terribles ataques mágicos.
En este combate será preciso encadenar combinaciones poderosas, así como cuidar de utilizar las pociones sabiamente para no perder la vida de ninguno de los integrantes. Pronto nos daremos cuenta de que la lucha es demasiado desigual, y tras restarle cierto nivel de energía al enemigo, este nos golpeará violentamente y todo parecerá haber concluido. Valara aparecerá en escena, y nos desafiará a morir en sus manos, o en la de la bestia, lo que provocará que Guillo enloquezca y pierda el control, comenzando a cargar energía, lo que extrañamente afectará a Sagi, quien se quejará de un extraño dolor de cabeza. Sagi intentará meter en vereda a Guillo, aunque este último desobedecerá sus órdenes y atacará agresivamente al monstruo, segando su vida. Este despliegue de potencial de Guillo hace que Sagi pierda la consciencia, habiendo derrotado a nuestro primer jefe final, tras un tiempo de juego de más o menos hora y media.
Sagi, el héroe alado que protagoniza Baten Kaitos Origins
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De nuevo la tarea de ordenar y cuidar nuestras barajas será determinante
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La barra superior muestra el acelerón con las alas, limitado, y que provocará cansancio si abusamos
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Aquí vemos la primera secuencia de infiltración de juego
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Este es el primer jefe del título, una poderosa bestia que caerá ante los ataques de Guillo
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