La lista sería la siguiente: El Príncipe, nuestro héroe, que ha sido acusado por el Gobernador de Babilonia por varios crímenes, Saurva, hijo de Ahriman y hermano de Sindra, fue obligado por el visir a comenzar la guerra contra los persas. El Visir, quiere esclavizar a todo un reino para conseguir a la chica de sus sueños, Kaileena. Utilizará artes místicas y magia negra. Arun, El Segundo de a bordo del Ejército Indio, siempre lleva el ceño fruncido, gordinflón y alto. Sindra, hija de Ahriman y hermana de Saurva, es una poderosa y bella maga. Sharaman, Rey de Persia, y por ende padre del príncipe. Kumar, hijo de Maharaja y hermano de Farah, es bastante seguro de si mismo y odia a su padre por desatenderlo de crío. Darius, mentor y maestro del Príncipe. Finalmente tendríamos a Aesma, un guerrero valeroso y respetado, segundo bajo el comando del ejército de Daevan.
Estrategia por cartas
Pero si algo ha cambiado bruscamente con respecto a entregas anteriores, es la jugabilidad, que deja de lado las plataformas para presentarse como un título de estrategia por desarrollo con cartas. ¿Cómo se jugará? Atentos:
Lo primero será crear un ejército de entre los tres disponibles: Persas, indios o daevas. Cada uno de ellos guarda unas peculiaridades, debilidades y resistencias, de este modo, por ejemplo los indios son los más débiles pero los que más unidades permiten crear, así mismo, los persas son capaces de atacar desde distancias largas, y los Daevas son buenos magos. Entre los tres ejércitos encontraremos hasta 27 unidades distintas, que irán desde arqueros, guerreros o gladiadores hasta magos o hechiceros.
Tras crear el ejército, tocará ponerse a jugar. Estaremos en una pantalla de cuadrícula, como en los RPGs tácticos (Fire Emblem, Final Fantasy Tactics, Disgaea), y tendremos una serie de puntos de movilidad. Tras movernos, podremos atacar, quedarnos quietos, tomar un ítem u otras cosas, después de hacerlo, acabará el turno y será la oportunidad del enemigo para acercarse a nosotros. Lo curioso del juego reside en que cada acción táctica, estratégica u ofensiva se realizará en base a cartas.
Podremos hacernos una baraja mejor añadiendo cartas compradas, obtenidas tras ganar una batalla, encontradas en el escenario, y así con hasta 300 tipos distintos. Habrá cartas de varios tipos y valores, por ejemplo algunas representadas con iconos como espadas, arcos o lanzas, otras que nos permitirán llamar una unidad concreta al campo de batalla, sacrificando previas, etcétera. Concretamente, comenzaremos con una baraja de 50 cartas de dos tipos: Tácticas y Pulpables. En el primer grupo encontraremos diferentes familias: Básica (afecta fundamentalmente al desplazamiento), Combate, Magia, Táctica (afecta al posicionamiento), y en el segundo, algunas específicas de los Generales: Cada uno tiene 5 cartas (sólo se pueden tener 3 a la vez), las cartas aumentarán al matar a unidades simples además la baraja de los generales no desaparece tras ser usada.
Aún queda por desvelar información del juego, pero básicamente la mecánica será esa. Ahora, por supuesto, también habrá posibilidades táctiles y multijugador. Por ejemplo podremos desplazar a nuestra unidad con el stylus, mientras que en la pantalla superior veremos sus atributos de ataque y demás.
El multijugador será de dos tipos, bien con una sola tarjeta, pudiendo acceder de esta forma a los modos Multiboot o en el modo Hotseat, en caso de tener cada usuario una tarjeta, las posibilidades se disparan, permitiéndonos personalizar la partida con parámetros como unidades, cartas máximas, turnos, tiempo, etcétera.
Gráficamente es un título colorista que destaca en lo estático, en artworks principalmente, aunque en juego es relativamente interesante, algo que echábamos en falta en joyas como Fire Emblem, donde los gráficos del mundo eran poco menos que feos, los escenarios prometen ser variados. Además, mientras atacamos a las unidades enemigas, la pantalla superior nos mostrará animaciones tipo Beat'Em Up, lo que engrandecerá el impacto visual del juego.
Conclusiones: A priori, Battles of Prince of Persia luce realmente bien, posibilidades estratégicas, multijugador unitarjeta, argumento desde varios enfoques, etcétera. Por suerte sólo quedan dos meses para poder echarle el guante y ver así si realmente el título cumple todo lo que promete. Eso sí, aún queremos un Prince of Persia "de verdad" para Nintendo DS, aunque se agradecen las nuevas fórmulas en pos de buscar un nuevo tipo de juego.