Avance
Primer vistazo
La ciudad de Rapture vuelve a ofrecernos una cálida bienvenida. La secuela de todo un clásico asoma en el 2010.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 09/09/2009 08:18
En nuestra nueva faceta, al deambular por las oscuras calles nos encontraremos con Little Sisters que han perdido a su protector, dándonos la opción de adoptarla bajo nuestro manto protector. En caso de que aceptemos, la subiremos al hombro y nos indicará la dirección idónea para acceder a cuerpos rebosantes de Adam, la codiciada sustancia base de los plásmidos. El problema viene en que al comenzar la extracción, los splicers se sienten atraídos por dicho néctar, por lo que tendremos que defender a nuestra protegida de las hordas que intentarán arrebatárselo. Se ha puesto especial hincapié en las estrategias y se ha ampliado la gama de trampas, muy útiles para delimitar el perímetro de una Little Sister en peligro. Las combinaciones de poderes prometen sacarnos de un aprieto en más de una ocasión.
Con los kilos ganados, ganamos también el respeto de los autóctonos. Si en un combate eliminamos a la mayoría de nuestros rivales, es posible que los últimos supervivientes entren en razón y huyan despavoridos ante nuestro potencial destructivo. Ahora podremos acceder a las zonas tras el cristal. En puntos concretos se sitúan zonas de descompresión para salir al exterior y explorar la fauna y flora submarina, aunque en algunos momentos (por exigencia del guión) una pared puede venirse abajo e inundar toda una estancia en cuestión de segundos. La inclusión de la Big Sister, una inquietante protectora de las hermanitas, se convertirá en el primer misterio y en un enemigo jurado desde el principio del juego con una agilidad increíble y una armadura que recuerda poderosamente a la nuestra pero mucho más estilizada.
Todos contra todos
A falta de confirmar los modos incluidos en la versión final, la estructura de combate seguirá las premisas de la serie que son armas de fuego, plásmidos y el entorno. La verdad es que el arsenal disponible pierde fuerza frente a los poderes como la telequinesia, el fuego o las nuevas trampas en la que podemos encadenar poderes. Respecto al entorno con sus charcos de aceite inflamables y sus bidones rojos explosivos, se mantienen las torretas que pirateábamos en la primera parte y que aliviaban con su cadencia de fuego el número de enemigos. Se mantiene la posibilidad de fotografiar a los caídos, aunque desconocemos la utilidad que tiene en este modo.
Los modelados de los personajes corresponden a los splicers en una alta variedad (mujeres con delantal, científicos y jugadores de rugby entre otros), aunque por ahora no consta ningún tipo de editor con el que personalizar nuestra apariencia. La guinda llega en el momento en el que un jugador interpreta a un Big Daddy, suponemos que al llegar a un número de muertes o en alguna modalidad específica, provocando que la alianza entre el resto de jugadores sea la única salida para abatir al gigante de metal y neopreno.
Conclusiones
Muchas dudas y poca información. La pregunta sería ¿le hacía falta un multijugador a Bioshock? Quizás, en el periodo en el que salió el primero, hubiese tenido un hueco, pero con el mercado dominado por Halo y Call of Duty en la faceta de juego en línea puede que pase desapercibido. Mucha competencia y unos acaparadores de usuarios que copan las listas de los más jugados semana tras semana. Veremos cómo evoluciona esta nueva faceta de la franquicia y su repercusión.
Todo lo referente a la aventura principal suena bien, pero no hay nada realmente innovador que nos deje con la boca abierta. Rapture perece la misma, con sus mismos pasillos y la misma gente desquiciada recorriéndola y esto puede pesarle a un título que consiguió sorprender por su ambientación. A los mejores se les exige lo mejor y puede que por ese motivo seamos más exigentes con este juego que con otras sagas que lanzan secuelas al mercado cada pocos meses. El retraso de su fecha de lanzamiento hasta 2010, según la malas lenguas por miedo al Modern Warfare 2 de Activision, puede venirle bien para ganar protagonismo mediático y para pulir los apartados técnicos como este título se merece. Nos vemos bajo el mar.