Avance
Primer vistazo: Boom Blox Smash Party
EA Los Ángeles deja los conflictos de Command & Conquer y retoma la propuesta de Spielberg para Wii.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 20/03/2009 18:29
A Steven Spielberg le gustan los videojuegos. Después de su participación en la aventura gráfica The Dig para LucasArts y de prestar toda su colección de videos de la Segunda Guerra Mundial para que apareciesen en la primera entrega de Medal of Honor, va y firma un contrato con Electronic Arts para colaborar en tres títulos. El primer fruto de esta colaboración fue Boom Blox para Wii, una arriesgada propuesta que mezclaba las fichas de dominó, el jenga y los lanzamientos de bolas en las barracas de feria. Ahora nos llega su continuación con el apellido Smash Party (en Norteamérica será conocido como Bash Party por alguna razón que desconocemos), lo que asegura que potenciará su componente multijugador, aspecto muy cuidado en el primer juego.
A pedradas con la tele…
Después de los juego de béisbol y bolos incluidos en Wii Sports, Boom Blox se convirtió en el terror de los televisores. Su mecánica consiste en desmontar estructuras con el menor número de lanzamientos de diferentes artefactos. Las piezas tienen diferentes características, de esta manera si nos paramos a estudiar la situación podremos encontrar el punto crítico en el que debamos impactar con nuestra bola. Con el puntero del Wiimote apuntamos, seleccionamos el punto con el que queremos impactar con el botón “A” y, sin soltarlo, realizamos el movimiento de atrás hacia delante para ejecutar el golpeo. Tan fácil como efectivo.
Aunque simple, el motor de física incluido en el primer juego hacía el desarrollo del juego muy real. La fuerza que aplicábamos tenía una reacción con las fichas verídica y consecuente con lo que el espectador apreciaba al concatenar derribos. Ahora los entornos son más numerosos y encontraremos escenarios ambientados en el fondo marino (con la ralentización de los objetos al moverse por el agua) y en el espacio (en la que experimentaremos variaciones en la gravedad).
El juego traerá más de 400 niveles, pero la baza que lo hace eterno es el editor en el que podremos devanarnos los sesos con todas las piezas que encontramos en los modos predefinidos y fomentar el arquitecto que llevamos dentro. Además podremos subir las creaciones que elaboremos mediante la conexión de Internet, las cuales serán revisados por EA para eliminar los que tengan contenido poco apropiado (el juego está recomendado para mayores de tres años) y sin los molestos códigos de amigo de la consola. Los niveles que incluya la propia compañía serán gratuitos y muchos de ellos estarán sacados de la primera entrega.
Una oferta mucho mayor pero sin perder la frescura que la franquicia desprende con nuevos blox (personajillos o animales con forma de ficha de dominó que aguantarán la ira de nuestros lanzamientos), piezas (como formas circulares), artilugios de destrucción (atentos al tirachinas incluido), minijuegos más originales y, sobre todo, especial atención a los modos competitivos y al cooperativo que fomentará la ayuda entre los jugadores para terminar los niveles. Todas las novedades incluidas potencian el juego en la dirección correcta: apostando por la diversificación y la diversión para varios jugadores.
Conclusiones
A primera vista, no se aprecian grandes diferencias con su predecesor, pero si cogemos el controlador de la consola y empezamos a deambular por sus opciones, descubrimos las posibilidades que el equipo de desarrollo ha conseguido implementar. Sencillo de manejar y condenadamente divertido.
Es cierto que la experiencia se resiente al jugar solo y que no se ha hablado nada de la posibilidad de enfrentamientos online contra otros jugadores (¿quizás en la tercera entrega?), pero si todos los juegos destinados al publico más casual fueran como éste, no se harían distinciones estúpidas entre categorías de jugadores. No es un juego casual, es un juego para todo tipo de jugadores, que es muy distinto.
El mérito de conseguir que cualquier jugador comprenda y comience a jugar desde la primera toma de contacto favorece su implantación como el juego social más importante en lo que va de año. Quizás no tenga el peso dentro de la industria que Wii Sports se ha ganado (con una copia del juego con cada consola lo ha tenido muy fácil), pero este Boom Blox Smash Party convencerá a todo el que lo pruebe. De eso no hay duda.