No para. Gearbox Software ha cogido la directa y no hay indicios de que pueda parar en breve. Tras su exitoso
Borderlands y tras ensamblar los despojos de
Duke Nukem Forever vuelven a su carpeta de proyectos pendientes. Cuando todos creíamos que se centrarían en terminar
Aliens: Colonial Marines para Sega, nos sorprenden con una nueva entrega de su serie bélica para Ubisoft.
Brothers in Arms fue concebido para aprovechar el tirón de la serie
Hermanos de sangre y para aportar un toque más estratégico a los juegos de tiros ambientados en la segunda gran guerra, temática recurrente hace unos años pero que actualmente ha perdido fuelle. Con los
shooters centrados en conflictos actuales, el viejo conflicto entre los Aliados y el Eje necesita una vuelta de tuerca para conquistar de nuevo al jugador. Por eso mismo le han dado a esta cuarta entrega un lavado de cara tan drástico.
Descartado el realismo histórico en nombres y situaciones, la nueva forma de enfocar una cuarta entrega ha sido aprovechar lo ya conocido. El marco es el mismo pero la fotografía ha cambiado por completo. Sólo hay que echarle un ojo al
tráiler mostrado durante el pasado E3 para darnos cuenta de la influencia que
Malditos Bastardos, la película de Quentin Tarantino, ha tenido entre los desarrolladores. Con una Europa amenazada por los nazis, un cuarteto de soldados aliados aparentemente inestables se reúne para insuflar el miedo en el corazón del ejército de Hitler. Con un catálogo de armas que dejaría blanco a los maniacos de de
Hostel, estos valerosos muchachos saltan sobre sus asustadas presas con el fin de dejar un rastro de vísceras tras de sí que inquiete a toda la plana mayor del Tercer Reich.