Tanto para el modo para un solo jugador, como para el multijugador, las preguntas tienen una mecánica muy parecida. Escucharemos un fragmento de una canción (no suenan las versiones originales, pero son fácilmente reconocibles si se conoce la canción en cuestión) y tendremos que responder una pregunta relacionada, como por ejemplo cuál es su título, su autor, algún acontecimiento relacionado con esa música, etc.
Sin duda el punto fuerte del título es el modo multijugador, con su buena variedad de rondas y piques entre los amigos. Podremos elegir la longitud del concurso, uno corto y rápido, uno medio, y otro largo donde la emoción será mayor intentando rascar puntos a los adversarios. La variedad de las rondas es bastante alta, por ejemplo tendremos:
- Acumulador de Puntos: Normalmente empezaremos por aquí. El que acierta, gana puntos. El que no, se queda igual. Sirve para tener puntos que jugarse en las siguientes rondas.
- Transferir: Se nos presentará una pregunta y tendremos que elegir quién de nuestros contrincantes tendrá que responderla. Será importante para los adversarios tirarse faroles de quién sabe o no la respuesta a la pregunta.
- Pasa la bomba: Empieza una ronda de preguntas y cuando acabe un cierto tiempo explotará la bomba. Cada jugador pasará la bomba al siguiente respondiendo bien una pregunta. Si falla se la quedará, y si falla tres seguidas, explotará. La emoción está en que nunca se sabe cuándo ocurrirá la explosión.
- Disparo rápido: Tiene que responder el primero que pulse el botón rojo. Pero si se falla se pierden muchos puntos, así que hay que tener mucho cuidado y no jugársela a la ligera.
Estos son sólo unos ejemplos de lo que puede dar de sí el título. Para reuniones de amigos será extremadamente divertido, incluso para los que no tienen ni idea de videojuegos, y la dificultad de la que goza el modo para un solo jugador se diluye en la competición contra varios jugadores, ya que las preguntas musicales abarcan todo tipo de gustos, desde música actual hasta de los años 50, desde Bisbal a Metallica. Así, lo que unos sepan, otros no tendrán ni idea, y viceversa. Finalmente acabaremos descubriendo los gustos musicales de cada uno de nuestros adversarios y picándonos entre todos. Eso sí, desde aquí dudamos mucho que los niños por debajo de 12 años tengan tanta cultura musical como para divertirse con Buzz.
El juego estará completamente traducido y doblado al castellano (de una manera bastante correcta además). Y va más allá, la selección musical abarca también música de nuestro país en un buen número, cosa que se agradece, y que lleva un paso más allá el término "localización de un videojuego". Esto es muy de agradecer porque pega muy bien con la cultura musical en nuestro país.
Por último comentar que en los créditos finales hemos podido ver que se están preparando más títulos de Buzz (títulos provisionales): Super Quiz (preguntas generales al estilo Trivial Pursuit), Sport Quiz (preguntas sobre deportes) y Movie Quiz (preguntas sobre cine). De momento no sabemos nada más concreto pero esperamos que Sony no tarde mucho en comercializar más títulos que aprovechen los pulsadores que hacen el jugar tan fácil a todo el mundo.