Avance
Impresiones jugables: Buzz Junior
Los pulsadores pueden aportar más variedad que simplemente responder preguntas. Para demostrarlo llega Buzz Junior, título enfocado a los más pequeños de la casa pero capaz de entretener a cualquiera.
Por José L. Ortega López
| Publicado el día 18/10/2006 16:40
La segunda prueba son varias caídas libres consecutivas, en las que un mono transporta un yunque. El mono que tenga el yunque en la mano cuando se vaya a llegar al suelo, perderá y recibirá el mamporrazo con el suelo. Los demás obtendrán los puntos equivalentes al tiempo que hayan tenido el objeto en su poder.
La tercera prueba está destinada al azar. Hay cuatro cajas en el techo, cada una de un color. Hay que situarse debajo de una de ellas y rezar porque de ellas no caida un hipopótamo. Sí, como lo oís. Según se van restando las vidas, el número de hipopótamos crece. Puede llegar a haber un total de tres.
La última prueba consiste en llenar un cohete de toda la energía posible para llegar a lo más alto del cielo. Para ello hay que pulsar el color correspondiente cuando toque, como si de un juego de baile se tratase. Pero ojo, si os equivocáis, se perderán unos segundos que pueden valer su peso en oro.
Al final de las pruebas se observa un vídeo de entrega de premios, con un podio con forma de árbol, donde el ganador está en lo más alto. Posteriormente las mejores puntuaciones, que van apareciendo en forma de escalera.
En lo que se refiere al apartado técnico cuenta con un sistema gráfico bueno, colorido y resultón para la vista. Sin complicaciones, ya que para éste tipo de juego no se necesita un alarde visual. En lo que se refiere al sonido, aparte de los gritos de los simios, contaremos con un narrador que da también su toque divertido. La voz la reconoceréis muchos, ya que es el mismo doblador que, por ejemplo, el protagonista de la serie Malcon.
En definitiva, Buzz! Junior: Locura en la Jungla, es un obligado para los seguidores de este tipo de juegos en los que hay que hacer uso de periféricos. Pese a que pueda parecer infantil, todo el mundo que juegue soltará una carcajada en más de una ocasión.