Avance
¡¡Sí, sí, sí, nos vamos a París!!
Apenas unos meses después de la salida de Call of Duty 2, la tercera entrega de la saga ya viene pegando fuerte. Descúbrela en este avance.
Por Yu Suzuki
| Publicado el día 05/08/2006 20:02
Pero no todo serán ampliaciones de lo que ya conocemos, sino que también habrá novedades. Algunas de las más importantes se encuentran en el nuevo "Battle Action System". En los vídeos del juego se podía apreciar como nuestro protagonista entraba en una iglesia medio en ruinas. Dentro, al llegar a una puerta, una leve sombra que se mueve con rapidez le alerta de que no está solo. Tras dudar, cruza la puerta y un alemán se le tira encima. En ese momento, comienza una especie de combate cuerpo a cuerpo que nos obliga a pulsar rápidamente varios botones para derrotar a nuestro enemigo. Al parecer este sistema también se utilizará en otras situaciones similares. Otra secuencia nos mostraba como nuestros protagonista, subido a un tanque, utilizaba sus prismáticos para indicar al compañero que manejaba el tanque donde se encontraban escondidos los nazis. Todas estas nuevas acciones harán uso del mando especial de Wii en su respectiva versión del juego, aunque aún no sabemos de qué manera.
Gráficamente, el juego hará uso de una nueva técnica de modelado 3D que hará que los todos los personajes cuenten con un gran nivel de detalle. Además, para las versiones de PS3 y Xbox 360 se está trabajando para que ningún detalle quede suelto, desde los uniformes de los combatientes o sus armas (que serán exactamente iguales a las reales), hasta las animaciones de todos los combatientes (ya que tanto aliados como enemigos reaccionarán en tiempo real a las balas y explosiones), los efectos climatológicos, o la física de la ropa y la vegetación. Así, seremos testigos de cómo las hojas, las granadas o las partículas de humo reaccionan según la dirección del viento, de cómo la hierba se hunde al ser pisoteada por cualquier soldado o de cómo los cuerpos sin vida de los caídos flotan en el agua.
A todo esto se une, como ya hemos comentado anteriormente, que el título mostrará en pantalla decenas de enemigos, explosiones, vehículos de combate y ráfagas de disparos sin ningún problema. No obstante, y debido a la cercanía en el tiempo de su precuela, tendremos que ser cautos y esperar para comprobar si realmente este apartado mejora ostensiblemente respecto a Call of Duty 2.
Como era de esperar, el modo multijugador tendrá gran importancia en el título. Atrás queda el rudimentario multiplayer de la versión para Xbox 360 de la segunda entrega de la saga, con un límite de ocho jugadores por partida y que no nos daba la posibilidad de elegir mapa, servidor o compañeros con los que jugar. En Call of Duty 3, podrán jugar hasta veinticuatro jugadores por partida y, como es normal, lo harán en mapas más grandes, a los que se les han añadido nuevos vehículos (tanques, motos, etc.) que podrán ser manejados por más de un jugador, y que, por tanto, potenciarán la labor en equipo. Además, el título contará con un sistema de clases parecido al del Battlefield 2. Es decir, podremos jugar con hasta siete clases distintas, cada uno con sus habilidades especiales (los medicos podrán curar a aliados caídos, los exploradores podrán pedir ataques a la artillería, los francotiradores llevarán un arma ideal para "campear", etc), y cuanto más juguemos con una clase, más habilidades le desbloquearemos.
En cuanto a modos de juego se refiere, nos encontraremos con un renovado cuarteles generales, los clásicos batalla por equipos y capturar la bandera o un nuevo modo llamado guerra, del que por ahora no se conocen detalles. Tampoco se sabe nada sobre la posible inclusión de un modo cooperativo, aunque habrá que estar atentos para ver si Treyarch se decide a incluirlo.
Por todo lo que hemos dicho hasta ahora, queda claro que Call of Duty 3 se trata de un juego muy a tener en cuenta, incluso para los no aficionados a los shooters. Con una salida prevista para finales de este año (habrá que ver si llega a todos los sistemas al mismo tiempo), aún es pronto para decirlo, pero podemos estar ante el juego definitivo de la Segunda Guerra Mundial.