Avance
Primeras Impresiones Jugables
Tras muchas horas de juego continuado, mucha música, ritmo y composición, ofrecemos las primeras impresiones jugables de uno de los grandes títulos de Nintendo DS en el lanzamiento japonés.
Por Julio Ibarra Muñoz
| Publicado el día 14/02/2005 20:19
Toca con la banda
La verdadera salsa de Jam with the Band es, como ya el propio nombre indica, el juego cooperativo para hasta ocho personas juntas. El título además permite disfrutar del multijugador con un cartucho, lo que facilita la posibilidad de unir a más usuarios de Nintendo DS para dar un conciertazo, sin necesidad de que cada uno de ellos tenga una copia del juego. Nosotros hemos podido probar esta modalidad jugando dos y tres personas a la vez y desde luego se hace todo mucho más divertido, así que no podemos imaginar como tiene que ser con otras siete. Cada participante debe elegir un nivel de dificultad, el instrumento que desee de los disponibles en la canción que se seleccione y, seguidamente, tocarlo igual que en el modo individual, con la diferencia de que ahora el resto de instrumentos no serán tocados automáticamente por la CPU, o al menos no en el caso de aquellos que hayan sido escogidos por nuestros compañeros de partida. El resultado es un multijugador absorvente como pocos y que propone conseguir la mayor puntuación media posible, algo que incita a intentar varias veces la misma música para mejorar el resultado.
Entrando en detalles más técnicos, el paso del juego de la consola que lo tiene insertado al resto de máquinas es rápido y eficaz si la conexión se establece bien, aunque en una ocasión tuvimos que reiniciar porque las Nintendo DS no se detectaban correctamente entre ellas (no se ha vuelto a dar el caso). En unos 20 ó 30 segundos, los datos necesarios se bajan y almacenan en la memoria, y a partir de ese momento no hay ninguna carga más, sólo unos instantes entre cada canción que queramos tocar.
Tampoco hemos detectado el menor rastro de lag, y la música suena de forma instantánea en todas las consolas participantes, sin falta de coordinación o tirones. En ese sentido el trabajo realizado ha sido perfecto y digno de alabanza.
Componiendo
Aunque no está desbloqueado desde el principio, no es excesivamente costoso conseguir el modo de edición profesional, que nos permitirá componer con un grado de profundidad muy alto cualquier canción que se nos pase por la cabeza, ya sea una conocida o, si nos sentimos con alma de cantautor, una inventada y compuesta por nosotros mismos. El sistema y los menús son todo muy intuitivos gracias a la pantalla táctil, y todo se reduce a escoger un instrumento entre los más de 40 disponibles y pelearse con el pentagrama para que las notas suenen como nosotros queremos (para ello, se hacen indispensables unas nociones básicas de música). Entre las opciones disponibles están las de poder elegir la escala más apropiada, repetir una parte, unir notas ya incluidas,... La única limitación es la falta de fusas y semifusas y sus respectivos silencios, aunque es algo obligado y no se echa en falta ya que a la hora de jugar las canciones sería imposible seguir el ritmo con notas de tan corta duración.
En definitiva, con paciencia y maña el resultado puede ser fantástico, pudiendo guardar un total de 8 composiciones con hasta 8 instrumentos simúltaneos cada una. En la web de Nintendo Japón han colgado ya ayudas para introducir melodías de juegos como Super Mario 64 o Donkey Kong: Jungle Beat, y es de esperar que en breve se vayan publicando más, alargado todavía aún la vida útil de Band Brothers.
Sonido y conclusiones
Hemos dejado para el final una cuestión que puede resultar negativa para los más exigentes. El sonido de todas y cada una de las melodías no intenta en nigún momento emular a la realidad y, aunque el timbre de cada instrumento es fácilmente reconocible, la calidad se asemeja bastante al formato MIDI de PC. En ningún caso es una limitación, pero aquellos que busquen una calidad excelsa en el sonido posiblemente se verán decepcionados.
En conjunto, Jam with the Band es sin duda uno de los mejores títulos lanzados en Japón hasta la fecha para la nueva portátil de Nintendo. La cantidad de variantes para tocar, el sencillo y adictivo sistema de juego, el completo y eficaz compositor y su inigualable multijugador han dado forma a un proyecto que acabó torciéndose para Game Boy Advance y que ha visto su salvación con el anuncio de Nintendo DS, una máquina mucho más apropiada para un juego de estas características. Si te pica la curiosidad y no quieres esperar a un posible lanzamiento español, el idioma no es ninguna limitación a la hora de jugar. No estamos ante una demostración de gráficos ultradetallados, ni tampoco demuestra a fondo las posibilidades de Nintendo DS, pero dentro de su género está demostrando ser uno de los más completos y divertidos. No lo perdáis de vista.
Selecionar Melodía, decidirse por uno de los instrumentos y... ¡a jugar!
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El completo compositor es uno de los grandes atractivos
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