El juego podrá ser disfrutado también con el pad de GameCube, aunque sinceramente, la experiencia no es la misma, ya que tanto jugar, como ver a otros dar brincos al ritmo de este simón musical, es toda una experiencia.
A lo largo del modo historia nos enfrentaremos contra personajes como Shy Guys, Koopas, Goombas, en una única pantalla donde la cámara enfocará principalmente a nuestro protagonista, eso sí, las luchas principales harán uso de la pantalla dividida para poder seguir el desarrollo del baile de cada rival, algo también aplicable al multijugador.
La estructura de los niveles incluyen cuatro canciones, diversos minijuegos, y una batalla final contra el jefe de dicha fase. Al derrotar al jefe obtendremos una de las cuatro notas musicales a obtener, así que echar cuentas de cuanto nos puede durar el modo Historia, al disponer únicamente de cuatro niveles.
Como hemos comentado anteriormente, para introducir un mayor frenetismo en la acción, veremos como en algunas situaciones cuando creemos saber la secuencia a introducir, de repente aparece un goomba o koopa al que habrá que darle un par de toques para derrotarle, lo que modifica rápidamente el paso a realizar, y evita la monotonía al intentar aprendernos las canciones.
La introducción de diversos minijuegos, que al igual que la exploración del Reino del Champiñón con Mario, se disfrutarán con la alfombrilla, completan el desarrollo del título, aumentan la variedad jugable. Pruebas como acabar con los topos/goombas que irán apareciendo en pantalla, o minijuegos deportivos que recuerdan a los Track and Field, también de Konami, servirán como descanso de la mecánica principal del título.
Se trata de un título que rezuma espíritu Mario por todos sus poros, lo cual acarrea ventajas e inconvenientes, ya que últimamente parece existir una especial animadversión hacia la pléyade de títulos protagonizados por Mario, ya que hay gente que olvida la posible calidad de estos juegos, y se centra en criticar el excesivo protagonismo de Mario en los títulos de las consolas de Nintendo. Este espíritu Mario se deja nota en la música de título, alejada de las clásicas composiciones de los Dance Dance Revolution de PlayStation, Xbox o Arcades, tendremos remezclas del Here We Go de Super Mario Bros, Cabin Fever de Mario Party 5, Starring Wario de Wario World, Rollercoasting de Mario Kart: Double Dash, Hammer Dance de Super Mario Bros 3, Blooper Bop de Super Mario Bros, Deep Freze de Dr. Mario, entre otras.
La dificultad del título no será excesiva, ya que el modo más alto, Super Hard, equivaldrá al Normal de los arcades, en este nivel de dificultad es donde aparecerán los Koopas y Goombas que nos otorgarán monedas de bonus al final del nivel, que servirán, oh sorpresa, para obtener una vida al llegar a cien monedas, además podremos comprar diversos objetos con las monedas que vayamos obteniendo, como el champiñón para obtener una vida adicional, una bebida que aumentará nuestro medidor de baile, una bebida misteriosa que irá reduciendo aleatoriamente nuestro medidor de baile.
También podremos disfrutar de las dieciocho canciones iniciales individualmente, en el Modo Libre, así como a los minijuegos, doce, en el modo correspondiente modo Minijuegos. El multijugador ofrecerá unas sensaciones algo extrañas, ya que para disfrutar de una experiencia completa habría que tener dos alfombrillas.
En definitiva, hemos querido mostraros brevemente lo que este título nos ofrecerá a partir del próximo 28 de octubre, nosotros ya hemos podido probarlo en las oficinas de Nintendo, y pese a estar enfocado a un público menos friki o fan de Dance Dance Revolution, especialmente en términos de dificultad, satisfará plenamente a los amantes de este tipo de experiencias encaminadas a la diversión con amigos, en fiestas o reuniones, eso sí, despejar bien la habitación antes de jugar, no sea que tengamos un percance.