En la aldea les espera una sorpresa mayúscula, ya que tiene apariencia precolombina en pleno siglo XX. Los habitantes no ven su llegada con buenos ojos, pero uno de ellos les acompaña a ver a otro invitado. El mismísimo Nikola Tesla, descubridor de la corriente alterna, está ahí con ellos; no en el mundo real, sino en una dimensión conocida como “el Vacío” por la que los vigilantes (es decir, los androides) campan a sus anchas y esclavizan a la humanidad. Will y Ava no tardan en ponerse manos a la obra y recoger piezas para el avión gracias a un propulsor creado por Tesla a partir de la tecnología de los vigilantes.
De vuelta en la aldea, Will y Ava asisten a una invasión a manos de los vigilantes, que se llevan a la chica, así que tendremos que rescatarla en una de las primeras misiones. Cuando nos reencontremos con ella, los protagonistas tendrán que decantarse por huir con el avión o quedarse y ayudar a los que están recluidos en el Vacío.
Las partes en las que Will va a pie recuerdan bastante a otros
shooters en tercera persona como
Gears of War. Cubrirse bien es importante, al igual que apuntar con precisión para acabar fácilmente con los vigilantes, que dicho sea de paso aguantan bastantes disparos. Los controles son más o menos típicos, por lo que no vamos a detenernos mucho en explicarlos. No obstante, sí conviene que mencionemos que entre un capítulo y otro podemos mejorar las armas con las esferas que dejan los enemigos para hacerlas más potentes. Eso sí, sólo llevamos dos equipadas al mismo tiempo.
Hablemos un poco de las funciones del propulsor que Will lleva a la espalda. Si nos colocamos debajo de un saliente y miramos hacia arriba, podremos agarrarnos a él por la parte inferior y atacar a los enemigos que estén en los niveles superiores antes de pasar al siguiente. El cambio de perspectiva es bastante curioso, sobre todo si pensamos que también se da a la inversa, es decir, de plataformas superiores a inferiores. Es algo que ya vimos en su momento en el Captivate, pero la beta deja bastante claro que estas secuencias no serán anecdóticas, sino más bien constantes.
Cuando tengamos el propulsor con todas sus funciones descubriremos el verdadero potencial del juego. Gracias a él podremos elevarnos, volar en todas las direcciones, desplazarnos a toda velocidad con el turbo, hacer maniobras evasivas y, naturalmente, pegar tiros con unas metralletas que tiene acopladas. El control, a pesar de ser bastante bueno, requerirá que el jugador se acostumbre. Al fin y al cabo,
Dark Void es una apuesta que combina dos variantes de
shooter: el normal y el aéreo, por así decirlo.
Lo bueno del propulsor es que da una dimensión enorme a los entornos del juego. No lo utilizaremos sólo para elevarnos momentáneamente y acabar con unas cuantas torretas, también nos servirá para acceder a interiores de bases enemigas y destruirlas desde dentro, por poner un ejemplo de algo que hemos visto en la beta. También participaremos en auténticas batallas por aire contra los vigilantes y sus naves, claro. Ya hemos hablado del tema, más concretamente en el avance que hicimos con lo visto en el Captivate. Podéis leerlo
aquí.
Ya es la hora de concluir; hagámoslo con un breve vistazo al apartado técnico. Lo cierto es que, en principio,
Dark Void no entra demasiado por los ojos. Los personajes no son ninguna maravilla (aunque las caras están bastante bien), y lo mismo pasa con los enemigos y los primeros escenarios. No obstante, en cuanto uno adquiere el propulsor se da cuenta de que es el precio que hay que pagar por una sensación de vuelo estupenda y unos paisajes enormes. En este sentido sí es de calidad, creemos que tiene lo suficiente para cumplir las expectativas. Por otra parte, el doblaje es bastante bueno, y la banda sonora, firmada por Bear McCreary (
Battlestar Galáctica), cuenta con un buen puñado de temas opresivos y con mucha personalidad.
En definitiva,
Dark Void tiene lo que hay que tener para convertirse en un juego a la altura. El motor gráfico es fluido y pone en pantalla muchos elementos, la jugabilidad responde (aunque nos costará dominar el propulsor) y el argumento, que suele ser el punto flaco de todo lo que lleva el sello de Capcom, pinta interesante. Ya lo tenemos en el punto de mira.