Avance
Captivate 09: Primer vistazo
Capcom confía en Blue Castle para llevar a buen puerto un juego muy esperado.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 28/04/2009 17:51
El primer Dead Rising, aparecido en septiembre de 2006, puede considerarse uno de los clásicos de la presente generación. Por esa razón la secuela fue uno de los juegos más esperados del Captivate 09 y, aunque no tuvimos la suerte de poder jugarlo, Keiji Inafune (que tiene un puesto importante en Capcom) y sus acompañantes nos mostraron una demostración técnica bastante impresionante. Dijeron que estaban muy orgullosos de lo que habían conseguido hasta ahora y que saldríamos contentos. No se equivocaron.
El protagonista de Dead Rising 2 es Chuck Greene, un motero con chaqueta amarilla a lo Kill Bill que tendrá que luchar por sobrevivir en Fortune City. Por supuesto, tendrá que enfrentarse a hordas de zombis, que como todo el mundo sabe son casi los embajadores de la compañía de Resident Evil. El escenario de la demo era una calle repleta de no muertos y casinos, un ambiente que seguramente será el principal del juego y quién sabe si el único. Por lo visto Chuck tendrá que lidiar con una conspiración, pero no se aclaró mucho al respecto. El argumento es una de las grandes incógnitas del título.
Según palabras de Inafune, muchos desarrolladores japoneses pensaron que el primer Dead Rising era un juego occidental, precisamente una de las intenciones del equipo de Capcom. Más tarde, la prensa de Occidente lo definió como un título occidental con jugabilidad japonesa, que es más o menos lo que pretenden que también sea la segunda parte. El concepto de juego tipo sandbox con armas de todo tipo por el que apostó Dead Rising se separaba mucho de lo visto en otros juegos. Como nos dijeron, su grandeza es que, aunque no se pueda definir como un título típico del país del sol naciente, sí tiene el toque característico de esas tierras. Una vez tuvieron el concepto del juego y habían pensado el camino que querían seguir, llegó el momento de buscar una empresa desarrolladora occidental, y el honor recayó en Blue Castle Games. Éste es su primer trabajo con Capcom, con el que se enfrentan al desafío del equilibrio perfecto entre este y oeste al tiempo que evitan explotar lo popular.
El portavoz de Blue Castle nos contó que están orgullosos de la estrecha relación que mantienen con Capcom. De hecho, a pesar de que la segunda parte utiliza un motor gráfico nuevo y hecho a su medida, no dudaron en contactar con los desarrolladores del primer juego en busca de orientación. Dead Rising tenía más zombis, más muertes y más momentos memorables que otros juegos, impresionaba verlo en la pantalla. El nuevo objetivo es conseguir eso y mucho más.
La demostración técnica que tuvimos el placer de ver era un reflejo de las pretensiones del equipo de Blue Castle. La filosofía del juego no ha variado un ápice: coger lo que a uno le dé la gana (o lo que tenga a mano) y liarse a palos con los zombis. En la parte inferior de la pantalla está el imprescindible contador de muertes que recuerda a la famosa escena de Hot Shots 2, una verdadera declaración de intenciones.
Empezamos con nada menos que 1 000 zombis en las calles de Fortune City, cifra que sin ir más lejos dobla la del primer juego y representa una cantidad de trabajo significativa, tanto para Chuck como para los programadores. Bate en mano, encara a la horda de enemigos y se lía a golpes sin piedad bajo los neones que iluminan los edificios. Todo vale: una silla, una ruleta de casino, una guitarra eléctrica, un peluche gigante... Además, se pueden lanzar en primera persona cuando nos cansamos de ellos. Va a ser divertido.