El anuncio de un nuevo
Dirt con el tercero todavía reciente ha sorprendido a propios y extraños. Codemasters no ha podido resistir la tentación de diversificar su juego estrella para darle periodicidad anual, que es lo que lleva haciendo Electronic Arts con
Need for Speed desde tiempos inmemoriales, y eso significa que cuando nos pasemos por la tienda más cercana allá por mayo no veremos
Dirt 4, sino una interpretación más
arcade de los valores de la serie. El nuevo retoño se llama
Showdown y está concebido para satisfacer las fantasías del conductor más inconsciente.
Dirt 2 cosechó no pocas quejas por estar demasiado enfocado a la conducción extrema. Eso quedó más o menos solucionado en
Dirt 3, un juego muy heterogéneo en su planteamiento que de una prueba a otra nos pasaba de una pista de
rally de toda la vida a un circo en el que hacer virguerías cual Ken Block.
Showdown vira hacia lo segundo y lo lleva al tope, así que ya nos podemos ir olvidando de simulación. El control estará mucho más suelto para que no nos cortemos con los derrapes y mantengamos la trazada, al menos hasta que alguien se ocupe de sacarnos de ella.