Avance
Impresiones Jugables: El clásico de Rare
Diddy Kong Racing DS trae a la actualidad aquellos años dorados de Nintendo y Rare juntos, con algunas novedades y un completo modo online.
Por Julio Ibarra Muñoz
| Publicado el día 14/02/2007 14:43
No deja de resultar curioso el hecho de que en todas las pistas aparezca por algún lado el logotipo de Nintendo, igual que en el original. De hecho, en la introducción del juego el nombre de la compañía de Kyoto aparece junto al de Rare, dando a entender que ha existido algún tipo de colaboración para esta reedición, o al menos el beneplácito de la gran N en la cesión de los derechos que sí le pertenecen desde que vendieran su participación en Rare. En cualquier caso, los circuitos que hemos disfrutado son todos los mismos que en el original, sin cambios de ningún tipo, con los mismos atajos y diseño. No serán ni mucho menos tan buenos como los de la saga estrella del género pero igual que en el pasado darán la talla, sobre todo por su gran variedad.
En cuanto al apartado gráfico, lo que hemos podido disfrutar nos ha dejado un buen sabor de boca aunque, al igual que con el resto del título, no es más que revisión de lo visto en la versión de Nintendo 64, con apenas cambios importantes. El motor 3D de Diddy Kong Racing DS se mueve muy bien, soporta bastantes detalles y los personajes están bien animados. El conjunto nos ha parecido notable, aunque queda por debajo de lo visto en Mario Kart DS, que es sin duda uno de los juegos más punteros de la portátil en este aspecto.
La música es también en su mayoría la misma que ya escuchamos hace una década, lo que implica que de nuevo estaremos ante composiciones de gran calidad, muy animadas y con ciertas piezas que podrían meterse entre las mejores de Rare en los últimos años. También habrá sitio para algunas remezclas nuevas, pero en lo básico nada ha cambiado. Lo mismo para los efectos de sonido, voces incluidas, aunque echaremos de menos los gritos de personajes como Conker, una lástima.
En esta toma de contacto con la versión americana ha sido un tanto decepcionante el control, en especial del avión y el hovercraft, además de por las novedades táctiles añadidas. Aunque en Nintendo 64 ya no era fácil el manejo de los dos vehículos, en Nintendo DS la cruceta hará algo más tosco el girar al avión, a lo que nos costará acostumbrarnos, y en especial al manejo del hovercraft. Su enorme inercia en las curvas y el complicado salto podrán desesperar al principio a los menos habilidosos. Pero sin duda los peores cambios que hemos apreciado están relacionados con los nuevos usos que han buscado para la pantalla táctil y el micrófono. Para hacer una buena salida tendremos que soplar en el caso del hovercraft, o tocar frenéticamente la pantalla para el kart y el avión, lo cual es un tanto tedioso e incómodo. Ciertos enfrentamientos finales que no desvelaremos para no estropear la sorpresa también resultarán muy frustrantes por la complicación en el control táctil. Aunque Rare es novata con Nintendo DS, tendría que saber que los títulos experimentales dejaron de salir hace tiempo, y que es mejor no dar funciones a la pantalla táctil si no se encuentran soluciones que mejoren la experiencia jugable.
No podemos acabar estas impresiones jugables sin hablar del online, sin duda el gran añadido de Diddy Kong Racing y motivo por el que más de uno acabará comprándose este remake. El estudio de Twycross se ha servido del servicio Nintendo Wi-Fi Connection para crear un sistema online que nos permitirá enfrentarnos con hasta otras cinco personas, amigos o no, en carreras sueltas o en cualquiera de los campeonatos que hayamos desbloqueado. Las partidas que hemos jugado cargaban muy rápido, no había molestos tirones y todo se desarrollaba con gran fluidez. Además, siempre queda también el interesante multijugador offline, con opciones para ocho jugadores, con una única tarjeta y con más modos, incluido el clásico batalla. Sin duda, el apartado más mimado y renovado de la reedición.
Concluyendo, Diddy Kong Racing DS llegará a España en los próximos meses con menos novedades de las esperadas bajo el brazo pero con la esencia del original intacta salvo por aquellos pequeños cambios en el control, añadiendo funciones táctil de dudosa utilidad y que darán más de un quebradero de cabeza a los sufridos usuarios que quieran completar el 100% de la aventura individual. Un sistema de juego que ha envejecido bien, un gran multijugador y la sensación de que se podrían introducir más novedades.