Avance
Primeras horas con Disaster
Compartimos con Raymond Brice las primeras misiones de la versión final en castellano.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 05/10/2008 00:01
Dentro de los momentos de disparo encontramos interacción con objetos como barriles explosivos, ataques físicos de los enemigos si se nos acercan demasiado y no estamos protegidos, maniobras de alto riesgo como lidiar con los cohetes que incluso nos dañarían si nos ocultamos tras un parapeto, etc. El nivel de estas secuencias está a la altura de clásicos como el mencionado Time Crisis.
En nuestra exploración de Ridge City debemos destacar el dramatismo de la catástrofe por la configuración de la ciudad; podemos encontrar el asfalto totalmente fracturado conformando varias alturas de lo que antes era un mismo suelo, camiones empotrados contra edificios, creando escaleras e incluso edificios totalmente derrumbados que acaban sirviendo de túneles para comunicar diversas áreas. Las cargas entre las diferentes zonas de la ciudad no son demasiado abundantes ni abultadas, aunque debamos decir que otros juegos que disponen de unos escenarios mastodónticos consiguen ocultarlas y gestionarlas con anticipación.
Raymond deberá refugiarse en el suburbano, donde disfrutamos de pequeños puzles como localizar la llave de la estación de metro que limita nuestro avance, explorar zonas incendiadas o ahumadas, con el consiguiente riesgo para nuestra integridad así como también asistir a las profusas escenas de disparos.
Sin duda nos encontramos ante un escenario cambiante y caótico que conforma un auténtico día de perros. Terremotos, tsunamis, inundaciones e, incluso en escenarios más avanzados el ataque de animales salvajes, hacen que nuestro personaje viva en un peligro constante. Por si esto fuera poco debemos lidiar con el daño y caos en el que se ve sumida la ciudad, salvar a la mayor cantidad de heridos y afrontar la difícil tarea de rescate de Lisa, mientras que las tropas de SURGE tratan de darnos caza.
Disaster: Day of Crisis nos presenta una puesta en escena totalmente cinematográfica, un excelente contrapunto entre acción, exploración e incluso conducción que evitan el aburrimiento ante la constancia de situaciones similares. A diferencia de otros títulos algo inconexos, todo parece formar parte de una idea o unidad que conforma la personalidad de Disaster.
El juego se encuentra dividido en misiones que cuentan con objetivos primarios y secundarios. Se ha implementado un sistema de logros que invita a la rejugabilidad, también potenciada por las superaciones de puntuaciones, la mejora de habilidades y parámetros de Ray o la compra y evolución de las armas. En las últimas misiones que hemos acometido en Ridge City ya disponíamos de tres armas, una ametralladora, la escopeta y la pistola. Mientras que esta última disponía de munición ilimitada, las otras requerían de una gestión más cuidadosa. El cambio de armas se realiza en plena secuencia de acción al pulsar arriba o cualquiera de las direcciones laterales de la cruceta del Wiimote. La evolución de las armas permite mejorar aspectos como la potencia, precisión, capacidad del cargador, velocidad de disparo o de recarga y consiguen dotar al juego de una mayor adaptabilidad a las preferencias del jugador. Habrá quienes prefieran potencia, otros un cargador más profundo o una velocidad de disparo que no permita que los enemigos respiren.
Desde el menú de pausa podemos acceder a diversos ficheros con datos de los personajes y aspectos vitales de la trama, los tutoriales ya jugados, la lista de personajes rescatados o los logros obtenidos. Disponemos de otro menú que interrumpe la acción en el que podemos gestionar el inventario y recuperar salud o energía. Resulta bastante cómico, exagerado e incluso estereotipado la encarnación y tamaño de los objetos recuperadores de vida y energía como la lata de refresco o la superhamburguesa.