Desde que Bethesda Softworks se encarga de distribuir videojuegos, además de desarrollarlos, su relevancia en el mercado es más continua. Como sus propios proyectos son tan grandes, ha conseguido de esta forma mantenerse en boca de todos hasta en los largos periodos de gestación en los que no podía poner a la venta ninguna de sus propuestas. Ahora en octubre nos traerá
Dishonored una interesante propuesta tras un primer vistazo pero que se convertirá en una obsesión en el momento que le pongamos las manos encima. Y nosotros lo hemos hecho. Realizado por Arkane Studios, la idea de asesino vengativo no parece muy original, pero si la enmarcamos dentro de una ambientación victoriana en la que el
steampunk es solamente una de las múltiples referencias que encontramos y le añadimos un desarrollo cargado de posibilidades la valoración inicial cambia considerablemente. Lo cierto es que este juego entra por los ojos por sus llamativos diseños, sus pinceladas de
cell shading y ese toque anglosajón de sus personajes que nos transporta a un universo de ficción totalmente rompedor pero con matices que nos resultarán muy familiares.
El protagonista es Corvo Atano, protector de la emperatríz que ha caído en desgracia tras el asesinato de ésta y acaba encarcelado en lo que es una clara conspiración contra su persona. Escaparse de la prisión, descubrir la trama que se ha urdido en torno suya y vengarse de los que la han llevado a cabo serán sus motivaciones a lo largo de toda la aventura. Aunque el desarrollo está estructurado de forma más o menos lineal en la que los hechos están concatenados, la libertad para llevar a cabo las acciones es digna de elogio. Podremos eliminar a cualquier personaje que encontremos o terminar toda la aventura sin matar a nadie. Y todo gracias al amplio abanico de posibilidades que ofrece por la cantidad de armas y habilidades que hay disponibles.