Avance
Jugamos a la beta
La gran apuesta de Bethesda para este año llega sin hacer ruido, pero dispuesta a llamar la atención de todo el mundo.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 10/09/2012 09:52
En la cantidad de variantes recuerda a Bioshock, de forma que podremos encarar la misma situación de múltiples maneras como acribillar a un enemigo a flechazos, en un duelo con nuestra afilada hoja o mediante alguno de los múltiples poderes que disponemos. En la parte que hemos podido jugar teníamos que infiltrarnos en la fiesta de la consorte de nuestro gran enemigo y para acceder al evento podías elegir múltiples vías. Nosotros decidimos subir a una casa adyacente para colarnos por una ventana que estaba entre abierta en la segunda planta del palacete. Una vez dentro pudimos andar como si nada ya que se trataba de una fiesta de disfraces y nuestra apariencia pasaba totalmente despercibida (con sólo ver la carátula podemos comprobar que llamaríamos la atención al menor vistazo).
La fiesta es un buen ejemplo para mostrar las posibilidades que despliega Dishonored. Como no conocemos la identidad de nuestra victima deberemos acercarnos a los invitados para hablar con ellos y obtener información. Pequeñas misiones (como la de buscarle una bebida a una joven para que se le suelte la lengua y nos cuente cosas), muchas de ellas opcionales, nos pondrán tras la pista de nuestro objetivo. Una vez detectado podremos eliminarla directamente o llevarla a un sitio más apartado de la vigilancia de los guardias para quitarla de enmedio. Nos aseguran que se puede terminar el juego sin que nadie muera, pero esto será algo que quedará al alcance de muy pocos que dispongan de una gran imaginación para solventar las habilidades que disponemos de la mejor forma posible.
Aunque el sigilo será nuestra principal arma (las calles están llenas de vigilantes armados hasta los dientes), las acciones que podemos llevar a cabo son muy numerosas como teletransportarnos a corta distancia, poseer otros seres vivos o detener el tiempo. Puede parecer que nuestro personaje resulta muy poderoso, pero han conseguido equilibrarlo de una forma muy inteligente. Cada acción especial gasta nuestra barra de magia que podremos rellenar con las botellitas pertinentes, pero mientras que detener el tiempo gasta una considerable cantidad de energía, el coste por teletransportarnos sólo será temporal y volverá a la misma cantidad de antes de utilizarla. Además están ordenadas por niveles que deberemos desbloquear de forma que en el primero de "posesión" sólo podremos introducirnos en el cuerpo de ratas y peces para huir, mientras que en su siguiente evolución podremos hacer lo propio con los guardias.
Conclusiones
El juego funciona bajo el Unreal Engine 3, pero han conseguido desterrar esa apariencia de plástico brillante que tienen muchos de los títulos que lo utilizan. Como ya es costumbre en casi todos los productos de Bethesda, nos llegará localizado perfectamente en castellano, algo que siempre se agredece. Aunque puede pesarle no tener un nombre de peso dentro de la industria, recordemos que debe competir con juegos que son quintas y sextas partes de series consagradas, su propuesta es fantástica. Sólo hemos podido probar un nivel y no sabemos si el resto del juego mantendrá esas cotas de calidad, pero de lo que estamos seguros es que no dejará indiferente a nadie. Lo disfrutarán especialmente todos aquellos que les gustan planificar sus movimientos y elaborar complejas rutinas para alcanzar su objetivo, esos tienen una cita ineludible el 11 de octubre con Dishonored.